Cómo unirse a la Comunidad de Educadores de Microsoft en 5 pasos

La Comunidad de Educadores de Microsoft (en inglés «Microsoft Educator Community») es un espacio donde puedes aprender nuevas habilidades, descubrir actividades en el aula y ganar insignias y certificados. Y ahora que tanta importancia se está dando a la acreditación de la competencia digital docente, el MEC es un buen lugar donde indagar. Como su nombre indica, se trata de una comunidad de profesores y, también su nombre nos da alguna pista sobre el tipo de tecnologías en las que está centrada. Lógicamente, las de Microsoft.

Ya habrá tiempo de detallar qué podemos hacer en esta comunidad. De momento, supongo que interesa cómo unirse a la esta comunidad. Vamos al grano.

1. ¡Bienvenido educador!

La comunidad es online y la encontrarás en:

http://education.microsoft.com

Así que el primer paso es hacer clic sobre el enlace de arriba para acceder a la página web donde reside la comunidad.


Haz clic sobre cada imagen para ampliarla

La web nos recibe con un mensaje de bienvenida: ¡Bienvenido educador! Continuar leyendo «Cómo unirse a la Comunidad de Educadores de Microsoft en 5 pasos»

Retoque y montaje fotográfico con GIMP: screencast en 6 minutos

Los alumnos de secundaria pertenecen a la generación Instagram, si es que tal clasificación existe. Si hablamos de edición de fotografías (digitales, obviamente, porque para ellos no existe otra opción), lo primero que se preguntan es cuál es la mejor aplicación móvil capaz de aplicar algún tipo de filtro al último selfie que se acaban de hacer. Sacar foto, añadir filtro y publicar en redes sociales. Todo en apenas unos segundos. Son también la generación de lo instantáneo (otra etiqueta más que se llevan).

Muy raro será que un adolescente en 2017 se plantee como alternativa descargar alguna de sus fotos en un ordenador, abrir un programa de edición de imágenes instalado en él, y hacer modificaciones sobre la fotografía. Para ellos, todo serán inconvenientes: es un proceso muy largo, seguramente piensan que la mejora en el resultado final no es importante y además deben invertir un tiempo en aprender los entresijos de un software infinitamente más difícil de manejar que su teléfono móvil. Vamos, que no les compensa.

Afortunada o desafortunadamente no todos los problemas los pueden resolver nuestros smartphones. Hay tareas concretas que siempre van a necesitar soluciones software mucho más sofisticadas. Por ejemplo, el diseño gráfico o la fotografía profesional son áreas profesionales que requieren de habilidades y conocimientos muy concretos, además de programas de ordenador específicos, para los que no hay (ni tiene sentido que haya) una alternativa móvil.

Es cierto que cuando hablamos de retoque fotográfico pensamos en Photoshop. De hecho, cuando vemos en alguna fotografía algo no nos cuadra, en la que parece que hay algo de trampa, decimos que ha pasado por Photoshop. Nos referimos al producto para hablar de un proceso, el de retoque fotográfico, que podemos realizar con otras tantas herramientas disponibles en el mercado; algunas a mejor precio o incluso gratuitas. Ese es el caso de GIMP, un programa para la manipulación de imágenes digitales que utilizo con mis alumnos en clase, especialmente en las unidades didácticas dedicadas al tratamiento de la imagen digital.

La imagen digital se trabaja en profundidad en 2º de ESO, cubriendo al menos los siguientes contenidos:

  1. La imagen digital. Tipos de imágenes. El píxel. Propiedades de la imagen: resolución, dimensión, profundidad y modo de color. Formatos de imagen.
  2. Tratamiento de la imagen. Uso de herramientas de selección y de transformación.
  3. Selección de las propiedades de la imagen. Herramientas de dibujo, de clonado y de manipulación de textos. Trabajo con capas. Aplicación de filtros y efectos.
  4. Tratamiento del color. Generación de imágenes animadas. Exportación a distintos formatos.

Sin lugar a dudas, GIMP se presenta como una herramienta de lo más completa para cubrir de sobra estos objetivos; y es muy adecuada sobre todo en etapas iniciales de aprendizaje en este ámbito. Conocer un 10% de las posibilidades de GIMP, ya es todo un logro, y más para un estudiante de secundaria. Al fin y al cabo, lo fundamental es que los alumnos descubran las distintas operaciones de edición de imágenes digitales que pueden realizar con un ordenador personal (que cada vez utilizan menos), independientemente de la herramienta concreta que elijan. El programa que utilicen es solo eso: una herramienta, un medio. Y las ventajas de GIMP son claras. Es un software gratuito, fácil de obtener desde Internet, disponible en versiones para MS Windows, Mac y Linux, y es de código abierto.

Uno de los proyectos que planteo a los alumnos es el de «El intruso». Se trata de un ejercicio práctico de composición de imágenes digitales, en el que deben colocar un objeto recortado de una imagen en una nueva imagen, en un nuevo escenario. Aunque hace ya un tiempo elaboré una guía a modo de tutorial sobre composición de imágenes digitales con GIMP, comparto en esta ocasión un screencast mostrando el proceso completo. En particular, explica el uso de la herramienta de tijeras de selección inteligente y la aplicación de una máscara rápida para el retoque del contorno.

Vídeo | «The Intruder» / Scissors Select Tool & Quick Mask with GIMP de Enrique Benimeli en Vimeo
Fotografía #1 (fondo) | «Las Rotas (Denia)» de Enrique Benimeli en Flickr
Fotografía #2 (objeto) | «Las Rotas (Denia)» de Enrique Benimeli en Flickr
GIMP.org | www.gimp.org

Un mundo (digital) de unos y ceros

La informática son unos y ceros. Esta es la frase que repiten una y otra vez quienes intentan (no siempre con éxito) explicar el funcionamiento interno de cualquier dispositivo electrónico digital.

En la era digital, utilizamos cómodamente un procesador de textos para escribir documentos, editamos nuestras fotografías desde nuestro smartphone para luego publicarlas en redes sociales, realizamos búsquedas de información en Internet, enviamos mensajes de texto o de voz a los móviles de nuestros amigos, etc. Y resulta que todo esto sucede apenas sin esfuerzo por nuestra parte, sin pensar en números y sin hacer ningún cálculo matemático. Damos por hecho que funcionará, como si de magia se tratara.

Y hay que reconocer que algo de mágico tiene el proceso. Cuesta creer que cuando enviamos un mensaje por correo electrónico desde nuestro ordenador, por ejemplo desde algún país de Europa con destino al continente americano, realmente estamos enviando fragmentos de ese mensaje codificados de forma binaria (tiras de ceros y unos al fin y al cabo), y que una vez alcanzado el destinatario, el mensaje se volverá a recomponer para que el receptor pueda leerlo correctamente. Y todo ese viaje de unos y ceros tiene lugar en apenas unos milisegundos y a través de cables transoceánicos que conectan los continentes. Claro, en mi primer intento por explicar como viaja la información digital a través de Internet, mis alumnos no creen lo que cuento, hasta que hago un pequeño experimento de transmisión de datos y muestro un par de fotografías de técnicos submarinistas arreglando los cables por debajo del mar. Ahí empiezan a dar credibilidad a la historia. Aunque siempre hay algún escéptico.

Por mencionar solo algunos ejemplos, son objetivos en la Educación Secundaria comprender los conceptos de informática, de procesamiento de la información digital, el funcionamiento básico del hardware y el software, las formas de conexión y comunicación entre dispositivos o las unidades de medida de la capacidad de almacenamiento digital. Si se trata de explicar tamaños de archivo, aparecen unidades como el megabyte, gigabyte o terabyte. Si hablamos de velocidad de transmisión de datos, aparecen medidas como Mbps (Megabits por segundo). Y un alumno debe conocer y comprender estos conceptos y sus diferencias, entre otros motivos para poder explicar qué significa aquello de “no me quedan datos” o “Internet me va lento en mi móvil». Bits, ceros, unos: de eso va el asunto.

El sistema binario se introduce mejor en clase cuando se compara con el sistema decimal (el que llevan los alumnos aprendiendo toda su vida en matemáticas). Al principio, basta con que comprendan que se puede realizar una conversión del sistema binario al decimal, y viceversa. Más tarde, en cursos posteriores, irán descubriendo aplicaciones del código de unos y ceros (en redes de ordenadores, codificación de colores, etc.).

Comparto en este artículo un par de vídeos que utilizo en el aula para explicar el proceso de conversión. Ambos pertenecen a un archivo de presentación de la unidad didáctica, en el que hay animaciones en una misma diapositiva que explican el mecanismo paso a paso. Básicamente he convertido las animaciones a formato vídeo.

Recomiendo echar un vistazo también al vídeo de Eduardo Sáenz de Cabezón (@edusadeci) en Derivando, explicando el código binario.

Y no podía faltar el popular «chiste»:

«Hay 10 tipos de personas: las que saben binario y las que no»

Fotografía | «Binary code» de Christiaan Colen en Flickr
Video #1 | «Binary to Decimal» de Enrique Benimeli en Vimeo
Video #2 | «Decimal to Binary» de Enrique Benimeli en Vimeo
Vídeo #3 | «El código binario | Explicación» de Derivando en YouTube

Programa y vencerás: Scratch, números primos y divisores

Hace ya casi tres años desde mi último post en este blog. En él recordaba las 250 entradas publicadas desde 2010 y resumía lo más visitado desde entonces. Y cerraba una etapa.

Hoy vuelvo por aquí, no sé si con la intención de retomar el blog (mientras lo escribo lo medito por primera vez…) o simplemente para publicar un recurso con el que estaba trabajando esta tarde y que he considerado oportuno compartir. ¿Dónde?, he pensado. Pues en Esfera TIC. Este blog era el lugar adecuado. Así de sencillo. El espacio está, y la voluntad también, así que ahí va.

Ya desde el año pasado trabajamos en algunos cursos de la ESO con Scratch, un lenguaje de programación visual diseñado especialmente para escolares. Los conceptos de programación son los mismos que en otros lenguajes “de verdad” (salvando las distancias, claro está), solo que en Scratch se presentan de forma muy visual para el alumno, eliminando toda sintaxis caprichosa, que siempre es fuente de errores innecesarios para un alumno al que lo único que debe preocuparle es comprender los fundamentos de la programación. A través de piezas de puzzle encajadas de la forma adecuada, se consigue que la aplicación funcione según se ha diseñado (mientras escribo esta incompleta definición de Scratch, veo ya la necesidad de dedicarle un artículo a este lenguaje…).

Pero cómo avisaba, solo pasaba por aquí para compartir una pequeña aplicación programada con Scratch y que puede resultar útil, tanto para asignaturas de informática como de matemáticas. El programa es capaz de determinar si un número es primo o no, calculando todos sus divisores. Lo hace por fuerza bruta, probando todos los posibles divisores. Para números muy grandes, la resolución puede llevar un tiempo.

Cada vez que he terminado programando algún concepto, técnica o método matemático (sobre todo esos cálculos básicos que todos hemos estudiado en algún momento), tengo más claro que la mejor forma de comprender el funcionamiento de algo es diseñando su algoritmo, programándolo y probándolo.

App Scratch | «¿Es ‘n’ un número primo? Cálculo de divisores de un número»

Internet es una nube (pero llena de archivos, servidores y cables)

Hace unos días compartí en este blog algunos recursos que explican cómo funciona Internet y cómo nos conectamos a la red de redes. Un vídeo y algunas infografías respondían a las preguntas: ¿qué es TCP/IP? ¿qué es una dirección IP? ¿Y un ISP? ¿Cómo funciona físicamente Internet? ¿Cuál es la diferencia entre ADSL, fibra óptica y cable? ¿Cuántos usuarios acceden a estas redes diariamente y a qué velocidad lo hacen? Este segundo post también pretende aclarar algunas cuestiones sobre algo que muchos curiosos de la tecnología se habrán planteado en alguna ocasión: ¿dónde están las cosas en Internet?

Nos sirve como ejemplo el acceso un día cualquiera a alguna red social como Facebook o Twitter, páginas web en las que publicamos «nuestro día a día» en forma de texto, enlaces, fotografías o vídeos. ¿Qué sucede desde que escribimos la dirección de Internet en el navegador hasta que vemos nuestro perfil en dicha red social? Sabemos que las páginas con información sobre nuestros contactos están en Internet, pero… ¿dónde exactamente? En algún lugar del mundo, pero si están en otro continente… ¿cómo accedemos a esas webs desde nuestro país? Vayamos por partes.

¿Cómo encuentra Internet la página web que escribimos en el navegador?

Router

El siguiente vídeo explica en apenas 5 minutos cómo funciona Internet, un servicio que utilizamos probablemente a diario, y del que no conocemos todos los detalles técnicos. Ocurre lo mismo con la electricidad en casa: simplemente funciona y la usamos sin preguntarnos el fundamento físico que lo hace posible. «Internet es un cable». Así comienza la presentación de los elementos de la Red: clientes y servidores, protocolos, ISP, direcciones IP, fragmentación en paquetes, etc. Y sólo en 5 minutos.

¿Dónde «viven» las páginas web que visitamos?

Servidores y rack

¿Y esas páginas web que visitamos a diario? Unas costarán más tiempo y dinero que otras en ser diseñadas, pero finalmente no son más que un conjunto de archivos almacenados en un ordenador un tanto especial llamado servidor web.

Si decidimos disponer de una página web personal, deberemos decidir dónde alojarla. El hosting o alojamiento podrá ser gratuito o de pago, pero en cualquier caso, el concepto es el mismo: el conjunto de archivos que constituyen nuestra página web deberán estar almacenados en un ordenador conectado permanentemente a Internet para que nuestra web esté disponible para cualquier usuario las 24 horas del día y los 365 días del año.

¿Tus datos en una nube? Un poco más abajo…

Centro de datos

Y, ¿dónde están esos servidores? ¿A quién pertenecen? Bien, el tamaño de algunas empresas es tan grande (más bien el número de usuarios a los que ofrecen sus servicios), que cuentan con sus propios Centros de Procesamiento de Datos (CPD).

Por increíble que parezca, redes sociales como Facebook, con más de mil millones de usuarios, necesita concentrar en un centro de datos todos los recursos para organizar la información y dar el servicio.

Podríamos pensar que con apenas unas decenas de servidores sería suficiente para abastecer las demandas de los usuarios. Sin embargo, la infraestructura de Facebook cuenta con más de 50000 servidores, que por cierto utilizan distribuciones del sistema operativo GNU/Linux. De modo que cada vez que accedes a esta red social para subir una foto, estás utilizando un ordenador con software libre, al igual que ocurre con la mayoría de servidores web repartidos por el planeta.

Internet también «va» por el agua

Cable transoceánico: buzo

Cables transoceánicos. Existen. Se trata de cables submarinos de cobre o fibra óptica instalados sobre el lecho marino y destinado a servicios de telecomunicación.

La primera vez que lo cuentas, pocos lo creen. Quizá la opción de comunicación por satélite es la primera idea que nos viene a la mente. Y aunque los satélites de comunicaciones tiene importancia en las transmisiones, sobre todo televisión e Internet, los cables submarinos de fibra óptica siguen siendo la base de la red mundial de telecomunicaciones.

Podemos seguir pensando en Internet como algo abstracto, una nube. Pero ahora ya sabes que es algo físico y concreto; una red organizada en centros de datos, servidores y sobre todo muchos cables, algunos necesariamente por debajo del agua.

Fronteras en tierra y mar: un time-lapse, un mapa interactivo y el teorema de los 4 colores

Cuando pensamos en fronteras entre países, es lógico pensar en largas líneas imaginarias que separan los territorios. Seguramente nos vienen a la cabeza lugares conocidos o próximos a nuestro país y que tienen una extensión considerable. Y por tanto, también sus fronteras también se extienden a lo largo de cientos de kilómetros. Sin embargo no siempre es así. Una infinidad de acontecimientos y otros muchos caprichos políticos han dejado, en momentos distintos de la historia universal, una variedad de curiosidades en nuestras fronteras.

Propongo varios recursos relacionados con los mapas y las fronteras: algunas curiosidades históricas, un time-lapse con los últimos 5000 años de límites entre países, una mapa con las fronteras marítimas y una «juego» matemático con regiones y colores.

Tomando café en la frontera

Frontera entre Holanda y Bélgica

Un caso de lo más curioso y complicado a la vez, es el de la ciudad de Baarle-Nassau en el sur de los Países Bajos. La composición de las regiones se puede resumir así:

Consiste en 24 partes separadas de tierra. Aparte de la parte principal (llamada Zondereigen) localizada al norte de la ciudad belga de Merksplas, hay veinte exclaves en los Países Bajos y otros tres en la frontera belga-holandesa. También hay siete exclaves holandeses dentro de los exclaves belgas. Seis de ellos están localizados en el mayor y el séptimo en el segundo mayor. Un octavo exclave holandés está en Zondereigen.

Esta compleja distribución del territorio provoca en la ciudad situaciones que no dejan indiferente a nadie: una mesa de una cafetería a pocos centímetros de la frontera, o que dos portales contiguos en una misma calle pertenezcan a territorios distintos.

Frontera puerta con puerta

En Blog de Banderas se publicó en 2013 un artículo que recopilaba una lista de 10 fronteras más cortas del mundo, incluyendo una breve explicación histórica de los acontecimientos que llevaron en su momento a esa característica -y corta- separación de territorios. Por cierto, la frontera de España con Reino Unido (Gibraltar) aparece en el ranking.

El blog Microsiervos también compartió algunas curiosidades en: «Countries inside countries: bizarre borders» (países dentro de países: fronteras extrañas) que muestra las más extrañas situaciones de fronteras en el mundo. Territorios encerrados dentro de otros, como el caso de la Ciudad del Vaticano en Italia o la República de San Marino en este mismo país.

5000 años de fronteras

Las fronteras han cambiado a lo largo de la historia. Guerras y otras decisiones políticas han modificado los mapas, y en algunos casos, la organización actual de algunos territorios, nada tiene que ver con el aspecto que tenían hace cientos de años.

El siguiente time-lapse muestra la evolución histórica de las fronteras dentro de Europa en los últimos 5000 años, desde el 3000 a.C. al 2013 d.C.

Vuestro mar, nuestro mar

No sólo encontramos fronteras en tierra firme. También las aguas de nuestros mares y océanos pertenecen a algún país. Y en este espectacular mapa interactivo, podemos «navegar» por las fronteras marítimas de nuestro planeta.

Fronteras y mares

(clic sobre la imagen para visitar el mapa interactivo)

Países a 4 colores: un teorema matemático

¿Cuántos colores son necesarios como máximo para colorear cualquier mapa? Las respuesta está en el propio título de este apartado y lo dice el «Teorema de los 4 colores»:

Dado cualquier mapa geográfico con regiones continuas, éste puede ser coloreado con cuatro colores diferentes, de forma que no queden regiones adyacentes con el mismo color.

El Teorema de los 4 coloresEl problema del mapa de cuatro colores fue planteado como conjetura, por primera vez, por el estudiante Francis Guthrie en 1852 y fue resuelto, a mediados de 1970, por Kenneth Appel y Wolfgang Haken, no sin algo de controversia en el mundo matemático, por haber utilizado un ordenador para la demostración.

Este problema matemático se puede plantear como un buen juego de lógica. Además, podemos aprender algo de geografía mientras intentamos colorear las regiones con nuestros 4 colores. En el mapa de la imagen podemos ver Austria haciendo frontera con otros siete países. Y observamos que aun así, tan solo son necesarios 4 colores para pintar cada región de un color y que dos ningún países fronterizos no repitan el mismo color.

Así quedaría el mapa de Europa cumpliendo las restricciones planteadas en este teorema de coloración de grafos.

Mapa del Mundo con 4 colores

Mapas mudos y otros recursos para geografía

Bien como recurso para la asignatura de geografía e historia, o bien para el reto de pintar con cuatro colores, en d-maps.com hay más de 100000 mapas físicos y políticos, disponibles en varios formatos (GIF, PDF, CDR, SVG, AI, WMF).

Mapa de España

¿Te atreves a colorear cualquiera de estos mapas utilizando solo 4 colores? Ahora ya sabes que es posible.

Fotografía «La Tierra» | «Macro of tiny Earth globe hanging on key chain» de Horia Varlan en Flickr
Blog de Banderas | «Un viaje por las 10 fronteras más cortas del mundo»
Time-lapse | «History of Europe (3000 BC – 2013 AC)»
Mapa interactivo | «Fronteras marítimas»
Mapas con 4 colores | «Teorema de los cuatro colores» | Juego
Mapas mudos | d-maps.com

¿Cómo funciona Internet y cómo nos conectamos a la red de redes?

¿Te has preguntado alguna vez qué sucede cuándo introducimos un dominio de Internet en la barra de direcciones de un navegador web y presionamos la tecla «enter»? ¿Qué acciones se desencadenan? ¿Y cómo se entienden y organizan los equipos informáticos distribuidos por el mundo para comunicarse entre sí a través de Internet?

Internet connectSi en alguna ocasión has intentado resolver algún problema de acceso a Internet en tu ordenador, seguro que has encontrado decenas de siglas y números en las secciones de configuración. ¿Qué es eso de TCP/IP? De hecho, ¿qué es exactamente una dirección IP de la que oímos hablar de vez en cuando? ¿Qué es un ISP? ¿Cómo funciona físicamente Internet? ¿cuál es la diferencia entre ADSL, fibra óptica y cable? ¿cuántos usuarios acceden a estas redes diariamente y a qué velocidad lo hacen? ¿qué «dimensiones» tiene Internet?

Son muchas las preguntas que nos asaltan cuando indagamos un poco en los aspectos más técnicos de esta red global. A pesar de que utilizamos Internet a diario, es muy posible que no conozcamos del todo los detalles de su funcionamiento. En Esfera TIC ya he dedicado algunas entradas al mundo de Internet y las redes de ordenadores:

1. Ampliando Internet: 340 sextillones de direcciones IP
2. Redes inalámbricas: Wi-Fi
3. ¿Qué ha traído internet a la educación?
4. Consejos sobre seguridad en las claves (I): «¿Utilizas una contraseña fuerte?»
5. IPv6 y el Internet de las cosas: cuestión de combinatoria

Para complementar estos artículos, y sin profundizar demasiado en cuestiones técnicas, comparto el siguiente vídeo y dos infografías que pretenden exponer algunos de los conceptos fundamentales del funcionamiento de esta red de redes.

¿Qué sucede cuando escribimos la dirección de un sitio web y presionamos «enter»? Sabemos que solicitamos una página que está alojada en un servidor. Y precisamente esta infografía explica de forma muy didáctica y original el concepto de alojamiento web.

Cómo funciona la web

(clic sobre la infografía para visualizarla completa)

¿Y la red Internet? En la infografía «Cómo funciona Internet» se presentan algunas claves para comprender a grandes rasgos su funcionamiento.

Infografía: ¿Cómo funciona Internet?

(clic sobre la infografía para visualizarla completa)

Vídeo | «¿Cómo nos conectamos a Internet?»
Infografía Internet | ¿Cómo funciona Internet?
Infografía Web | ¿Qué sucede cuando introducimos una dirección en nuestro navegador?
Fotografía «Internet» | «The cookies of the Internet» de Kristina Alexanderson en Flickr

Consejos sobre seguridad en las claves (I): «¿Utilizas una contraseña fuerte?»

Esta semana hemos oído hablar de Heartbleed, un fallo grave en un componente software relacionado con la seguridad (librería SSL) y que hace especialmente vulnerables a los servidores.

HeartbleedPuede parecer que es algo que no va con nosotros, pero el fallo permite que alguien pueda conseguir claves privadas de servidores, a los que accedemos a diario con nuestras cuentas en alguno de los servicios de Internet, como redes sociales o correo electrónico. Los servidores alojan estas páginas y nuestros datos están en ellos. El blog Genbeta publicó un artículo muy completo sobre el tema. Por su parte, Mashable elaboró una lista de servicios de Internet, indicando si es conveniente que modifiquemos la clave en ellos.

En cualquier caso, cambia tus claves. Todas. Además, es conveniente hacerlo de vez en cuando.

Dedicaré próximos artículos a publicar una serie de consejos sobre seguridad en claves. Mi intención era resumirlos todos en un solo post, pero el texto completo queda demasiado extenso. Mejor por «fascículos», y aquí viene el primero de ellos. ¿Cómo definir una clave fuerte?

1. Una clave fuerte

Clave seguraUna buena elección de la contraseña es el primer paso para garantizar la seguridad de nuestros datos. Las prisas nunca son buenas consejeras, y menos en el momento de «ingeniar» una clave para un nuevo servicio en Internet en el que estamos registrándonos. Es posible que por terminar antes, elijamos una contraseña que consideramos fácil de recordar. El nombre de una ciudad, de una mascota o un año en particular. Quizá sea sencilla de recordar, pero es muy posible que no sea suficientemente segura. Si seleccionamos como clave cualquier palabra que aparezca en un diccionario, ya de primeras, no es una contraseña segura. A algún curioso con habilidades de hacker le bastaría con «recorrer» la lista de palabras para dar con la clave (el proceso es bastante más complejo, pero nos sirve como ejemplo).

¿Qué es entonces una contraseña fuerte? Una clave puede ser tan segura como decidamos que sea. Más seguridad implica normalmente mayor complejidad en la forma que tiene clave, y por tanto mayor dificultad también para recordarla. Pero hay algunas técnicas que podemos utilizar para diseñar una buena contraseña y memorizarla fácilmente.

Combination_lockedLo ideal es que la clave tenga una longitud de al menos 8 caracteres, que incluya mayúsculas, minúsculas, números y símbolos. Ampliando el conjunto de caracteres posibles, dificultamos que alguien pueda dar con la clave aplicando alguna técnica de combinatoria, generando todas las posibles claves con dichas letras, números y símbolos. De nuevo, debo decir que el proceso de «probar» todas las claves posibles no es tan simple, pero para comprender la idea fundamental, nos sirve también. Pensemos que podemos combinar las 27 letras del abecedario  (supongamos que solo minúsculas) para crear una lista de miles de millones de claves diferentes de 8 caracteres. Imaginemos por tanto las posibilidades si ampliamos el alfabeto base de 27 letras, añadiendo también mayúsculas, números y símbolos. La lista crecería considerablemente conteniendo varios miles de billones de claves diferentes. Por tanto, conviene que nuestras claves sean largas y con caracteres de distintos tipo.

Una contraseña segura y fácil de recordar

¿Cómo diseñar una clave que contenga todos estos elementos y que no contenga palabras conocidas que aparecen en el diccionario? Muy sencillo. Basta con recordar una frase. Por ejemplo, algún refrán o alguna frase conocida. Tomemos:

«Mi memoria es magnífica para olvidar»

Seguro que somos capaces de recordar esta frase. Para inventar una contraseña a partir de esta frase, bastaría con tomar la primera letra de cada palabra, y alternativamente escribir una mayúscula y una minúscula. ¿Y los números y símbolos? Bien, por no complicar excesivamente la clave, podríamos añadir un año al final seguido de un símbolo. La clave quedaría así:

MmEmPo1950$

Con este mecanismo ya hemos conseguido una clave probablemente más segura que la que veníamos utilizando hasta ahora.

Es el momento de cambiarlas.

Fotografía | «Secure Cloud Computing» de FutUndBeidl en Flickr

Zip, zip, zip: más empaquetar que comprimir

Atrás quedan ya los días en los que el espacio en memoria de un ordenador era un problema. Bien pensando, quizá no fuera tanto inconveniente; sencillamente los programas y recursos se adaptaban a la memoria que era posible gestionar en aquellos tiempos. Hablo de los años en los que se popularizó el ordenador personal, allá por los 80. Era otra época.

Floppy diskEl disquete o disco flexible (en inglés, floppy disk o diskette) era el medio de almacenamiento externo principal, que nos permitía llevar los programas y datos de un ordenador a otro. En el floppy disk de 1987 podíamos almacenar tan sólo 1,44 MB y esto suponía un problema cuando aquello que queríamos copiar ocupaba, por ejemplo, 50 veces más. Por un lado, suponía tan solo algo más de 50 MB, pero necesitábamos en cualquier caso 50 disquetes con el inconveniente añadido de tener que «partir» los datos en fragmentos de 1,44 MB. Largas esperas para copiar los datos, por no hablar del momento de leerlos. Uno detrás de otro, debíamos introducir cada disquete en orden, suplicando que no fallara ninguno.

Para tener un poco de perspectiva, si en la actualidad quisiéramos guardar Windows 8.1 en disquetes, necesitaríamos cientos de ellos. Instalar este sistema operativo en el ordenador nos llevaría una larga y aburrida tarde frente al ordenador, esperando a cambiar cada disco por el siguiente. Y no solo por el tiempo que tendríamos que invertir, sino por el riesgo de que uno de los disquetes contuviera algún error. Sobre todo si se trata del último disco… el 3711 de 3711.

Floppy disks: Windows 8.1

Afortunadamente, se han desarrollado nuevos soportes: CD, DVD, pendrives, discos externos de gran capacidad, etc. Los tamaños de memoria de almacenamiento han evolucionado exponencialmente en todo este tiempo. Hemos pasado de las tarjetas perforadas de unos pocos bytes en los años 50, al almacenamiento ilimitado en la nube que ofrece Internet en la actualidad. En esta infografía podemos ver la evolución del almacenamiento informático en los últimos años.

Evolución del almacenamiento informático

Hace años, trabajar con archivos en un ordenador era más habitual que ahora. Uno se veía entonces casi obligado a conocer los aspectos más técnicos del sistema de archivos; y comprender las extensiones y calcular bien los tamaños era importante para manejarse con cierta soltura con el sistema operativo. Y aunque actualmente estos conceptos aparecen en los temarios de asignaturas como informática y tecnología, realmente no son esenciales para moverse con soltura en un entorno cada día más basado en la web, en el que el espacio no es un problema y el concepto de archivo no siempre está presente. En 2014 podemos abrir un navegador web y con apenas unos clics conseguimos llevar a cabo infinidad de tareas, con herramientas cada día más intuitivas, y en las que el “objeto archivo” en ocasiones ni lo percibimos. Por ejemplo, cuando accedemos a una página web, realmente estamos descargando varios archivos que contienen un código (HTML, entre otros) que nuestro navegador interpreta para mostrar correctamente la información.

Las nuevas aplicaciones web van por ese camino: abstraer al usuario de cualquier detalle técnico sobre las gestión de archivos. Todo es fácil e instantáneo. Sin embargo, todavía resulta inevitable hablar de “archivo” o “carpeta», como conceptos fundamentales de la organización de la información en un ordenador. Pensemos por ejemplo en servicios de sincronización de archivos, como Dropbox o Onedrive.

ZIPLas nuevas generaciones de nativos digitales comprenden sin mayor problema el concepto de “archivo”, pero no se sienten cómodos con ello. Quizá sea solamente una sensación, pero tareas como escribir una URL completa en un navegador, para obtener un archivo que se enlaza con una dirección de Internet, no resultan tan evidentes para un alumno que empieza «en serio» con la informática. Acciones como descargar un archivo y localizarlo en el sistema, es posible que a veces no sea tan inmediato. Tampoco hay que suponer que será fácil reconocer que un archivo está comprimido, que contiene otros y que al descomprimir se crea una carpeta con todos ellos. O que para realizar un envío de un proyecto compuesto por varios documentos e imágenes, es fundamental saber comprimirlos en único archivo, puesto que muchos sistemas de envío online aceptan un solo elemento.

Para exponer el proceso de «empaquetado» de archivos, he creado este pequeño esquema que puede ser también un buen punto de partida para explicar en clase la compresión de archivos, utilizada más bien para reunir los datos en un sólo objeto, que para comprimir y reducir el tamaño del archivo. El espacio ya no es problema.

Zip/Unzip

Infografía«Evolución del almacenamiento informático»
Documento | «Cómo empaquetar un proyecto para enviarlo en un solo archivo»
En Tiching | es.tiching.com/402873

Educación y TIC… ¿dónde compartes?

La mayor parte de las visitas a este blog proviene de búsquedas en Internet. Imaginemos que un usuario quiere encontrar algo en Internet, en principio relacionado con educación y TIC, y «cae» en este blog, donde hay algún artículo publicado que guarda relación con los términos que se han utilizado en la búsqueda. Según Google Analytics, los visitantes que llegan a Esfera TIC, principalmente lo hacen mediante este tipo de búsquedas.

Otra parte importante del tráfico, como en otros tantos blogs, procede de las redes sociales. Los lectores comparten enlaces a las publicaciones de este blog en redes como Twitter o Facebook, y los contenidos se difunden a través de esa misma red, a veces de na forma realmente sorprendente. El poder de las redes, que no hay que descuidar.

Icono de compartirPara mejorar precisamente este aspecto, recientemente he incorporado al blog la opción de poder compartir un determinado artículo en las principales redes sociales en las que además suelo tener cierta actividad. El plugin «Simple Share Buttons» facilita enormemente añadir esta función, mostrando al principio y/o al final de una entrada, un conjunto de iconos de conocidas redes sociales como Facebook, Google Plus, LinkedIn, Pinterest, Tumblr y Twitter, entre otras. El lector puede compartir el contenido del artículo en su perfil en dicha red «a golpe de clic», sin necesidad copiar y pegar el texto del título y el enlace al artículo. Que el usuario tenga que invertir unos segundos más para poder difundir un enlace que le ha interesado, puede ser determinante para que finalmente decida no hacerlo.

Compartir en redes

Esfera TIC apuesta por la presencia en las redes sociales. De momento cuenta con perfiles en Twitter, Facebook y Google Plus, donde voy enlazando los diferentes artículos a medida que aparecen publicados en el blog. Hay lectores que no tienen una cuenta en Twitter, pero si en Facebook. Otros son usuarios de Google Plus, pero no de Twitter. Cada uno es libre de utilizar la red social que más le guste, y en absoluto debemos asumir que todos los usuarios tienen presencia en todas las redes, y menos que suponer que lo hacen activamente.

Sin embargo, las redes sociales son una realidad y se utilizan cada vez más como un canal para acercar la información al usuario de forma instantánea. En la última entrada, compartía precisamente una infografía con datos interesantes sobre 6 de las más conocidas redes sociales.

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