Las TIC para desconectar: 4 propuestas de tecnología al aire libre

De pronto nos encontramos disfrutando de un tiempo para el descanso en forma de vacaciones, de fin de semana o una jornada libre que no esperábamos. No importa cuántos días. La cuestión es que prometemos desconectar. ¿Lo hacemos realmente?

Si desconectar es cambiar de lugar y actividad para dejar atrás la rutina de trabajo, eso lo sabemos hacer muy bien; no cuesta demasiado si tenemos la oportunidad. No resulta sin embargo tan fácil apagar de vez en cuando el móvil, la tablet, la consola de videojuegos o el televisor. A veces tengo la impresión de que todavía hay quien en vacaciones está más pegados a su móvil que en días normales. Pero decimos que desconectamos.

Mejor ser honesto y pactar con uno mismo. También podemos usar adecuadamente la tecnología para desconectar y es por eso que propongo 4 usos de las TIC al aire libre. Porque descanso y tecnología no son incompatibles: en el equilibrio está la clave.

1. Saca tu cámara a pasear

Cámara réflex en la naturaleza

Las cámaras ya se quedan en casa. Ya casi nadie las saca a pasear. Sus dueños se van fuera de vacaciones varias días y prefieren hacer fotografías con sus smartphones, que tienen tropecientos megapíxeles y la resolución de las instantáneas es más que suficiente.

Es cierto que con los nuevos teléfonos móviles podemos capturar imágenes de gran calidad, con la ventaja de poder compartirlas inmediatamente a través de aplicaciones de redes sociales. Además, caben en un bolsillo y no necesitamos llevar una segunda cámara. Efectivamente, parece que las cámaras compactas o réflex están ya en un segundo plano, son la segunda opción, el segundo plato. Pobres…

Que alguien decida dejar en casa una cámara compacta, es algo que puedo llegar a comprender. Los smartphones de última generación los superan con creces en prestaciones. Pero «olvidar» en el armario una réflex de varios cientos de euros, tiene delito. En cualquiera de los dos casos, la próxima vez que salgas de viaje, saca tu cámara a pasear. Y también el manual.

¿Alguna vez has leído las instrucciones de tu cámara de fotos? De hecho, ¿sabes dónde guardaste ese librillo que explica todos las funciones de tu réflex o compacta? Leer el manual de los nuevos gadgets que adquirimos no es algo habitual. Sin embargo es algo que recomiendo hacer, especialmente con las cámaras de fotos. Encontrarás en sus páginas infinidad de opciones de tu cámara que desconocías y te preguntarás cómo has tardado tanto tiempo en abrir ese libro que resuelve tantos misterios de números y abreviaturas.

El periodo de vacaciones es el momento idóneo para experimentar con nuestra cámara y exprimir al máximo sus posibilidades. Haz una lectura de las funciones principales antes de salir de viaje, y una vez llegues a tu destino, llévala a los sitios que vayas a visitar. Es la ocasión perfecta para aprender haciendo.

Y ya en casa… Revisar y organizar nuestros álbumes fotográficos digitales puede ser una actividad entretenida si se hace con calma y sin prisas, disfrutando de las imágenes a medida que recordamos momentos pasados. Seguro que puedes encontrar un hueco en tus días libres para poner un poco de orden, e incluso realizar algunos retoques fotográficos de alguna de tus instantáneas. Además, no estaría de más aprovechar para hacer una selección de fotografías para revelar, algo que se está perdiendo en los últimos años.

2. Lecturas TIC en papel

Lectura con e-book y libro tradicional

Si realmente queremos innovar con el uso de las TIC, es casi una obligación estar al día en materia de tecnología, además de saber localizar y seleccionar aquellos recursos que mejor se adaptan a nuestras necesidades.

Leer blogs de temática TIC es una muy buena opción. La blogosfera de la educación crece constantemente y en ella encontramos infinidad de artículos sobre recursos y metodología para aplicar las tecnologías de la información y la comunicación en el aula.
Para seguir estas lecturas utilizamos generalmente nuestro ordenador o nuestra tablet, siempre con el «riesgo» de encontrar algún enlace interesante (o no tanto) y que podamos empezar a navegar sin rumbo fijo por Internet.

Este artículo trata del uso de la tecnología al aire libre. Y es que también podemos leer «desconectados». De hecho, es recomendable hacerlo de vez en cuando para evitar distracciones. Es obvio que no es necesario estar en Internet para leer sobre tecnología. Hay muchísimos libros sobre TIC y educación y otras tantas revistas sobre informática e Internet que podemos llevar a la playa, a la montaña o al parque.

¿Mis recomendaciones? Una revista interesante era «PC Actual». Y digo “era” porque desafortunadamente dejo de publicarse en papel (como dejó de imprimirse también PC World). De vez en cuando leo «Personal Computer & Internet», «Computer Hoy» o «Gadget». Son publicaciones que resumen bien las últimas novedades en cuestiones de informática e Internet. Y si en tus vacaciones o en tu día libre quieres leer algún libro sobre «Educación y TIC», son varios los que ya he recomendado en este blog. Por ejemplo: «Enseñar a nativos digitales» de Mark Prensky o «50 cosas que hay que saber sobre el mundo digital» de Tom Chatfield, pueden ser una buena elección.

En días de desconexión no hay nada mejor que leer en papel (también en tu lector de e-books). Así que elige tu revista o tu libro y encuentra un buen lugar para disfrutar de tu lectura.

3. En forma con tu smartphone

Correr con un smartphone

Las tiendas de aplicaciones móviles Apple Store, Google Play o Windows Phone, ya tienen en su lista de aplicaciones al menos una sección dedicada a la «salud y bienestar», al «estilo de vida» o a la «forma física»; indicador de que este tipo de programas tienen su público.

Aprovechando que no son pocos los que salen a hacer deporte sin su teléfono móvil, muchas empresas de desarrollo de aplicaciones vieron hace años una gran oportunidad en este perfil de usuario. Existe en la actualidad un extenso catálogo de aplicaciones móviles para monitorizar nuestra actividad física, especialmente para el running (en español, «correr», por si se nos ha olvidado el verbo…).

RunKeeper, Endomondo, Nike+ Running, Sport Tracker o Runtastic con solo parte de la oferta de aplicaciones. Son quizá las más populares entre corredores que quieren registrar y compartir sus rutas y marcas. Hay que reconocer que la combinación de dispositivo móvil, aplicación, GPS e Internet, ha añadido algo nuevo a la práctica del deporte. Ha incorporado un componente que lo hace más social; virtualmente hablando. Hay quienes encuentran la motivación compartiendo su progreso y sus logros en Facebook o Twitter semana a semana.

Salir a correr solo o en grupo, y participar o no en una carrera, sigue siendo una elección personal, aunque también es cierto que Internet algo ha tenido que ver con el éxito de convocatoria de algunos eventos deportivos. Corrí la Maratón de Barcelona el pasado 16 de marzo, y puedo decir que toda la información de la organización del evento se movía principalmente en las redes sociales meses antes, tanto por los organizadores como por parte de los propios miembros de estas comunidades. Siguiendo la etiqueta #MaratóBCN, se podían filtrar en las redes sociales cientos de mensajes de corredores que preparaban esta carrera y que compartían sus entrenamientos, precisamente utilizando este tipo de aplicaciones móviles para registrar recorridos y tiempos.

Si compartiendo tus logros con tus amigos encuentras la motivación, ponte las zapatillas, coloca tu móvil y… ¡sal a correr!

4. Organiza «tu» música: una colección para cada momento

Dos jóvenes escuchan música

La música te puede acompañar en el momento de hacer fotos, correr, pasear o leer. Bien sea para hacerte compañía o simplemente por el placer de escuchar música, es posible que tu catálogo necesite algo de orden.

No importa si organizas tu música en servicios como Spotify, en iTunes o simplemente en una carpeta de archivos en formato MP3. Seguramente esté todo lo que te gusta escuchar. Muy distinto es que aquello esté medianamente organizado. ¿Por género? ¿por título? ¿por cantante? ¿por año? ¿por listas personalizadas? Esta última suele ser la forma habitual de poner un poco de orden a los temas musicales que más nos gustan. Sin embargo, suele haber bastante caos en estas playlists, por no decir que a veces quedan abandonadas, apenas sin actualizar (espero no ser el único).

Organizar “nuestra” música quizá nos lleve un buen rato, pero la recompensa será grata. Cada uno tiene su forma particular de agrupar las canciones, pero un sistema que resulta muy práctico es crear diferentes listas de reproducción según el «estado de ánimo» o el «momento del día». De este modo, disponer de una playlist para cada acción — «Correr», «Pasear», «Leer», «Pensar», «Estudiar», «Dormir» — puede resultar muy útil.

Organiza tus canciones, cárgalos en tu reproductor, ponte tus auriculares, sal de casa y disfruta de la música.

Fotografía «Fotografía» | «Las Rotas» de Enrique Benimeli
Fotografía «Running» | «Stylin’ Young Woman» de Chris Hunkeler
Fotografía «Lectura» | «Paperback Book vs. Amazon Kindle» de Megan Trace
Fotografía «Música» | «Sharing music, Roman style» de Ed Yourdon

Zip, zip, zip: más empaquetar que comprimir

Atrás quedan ya los días en los que el espacio en memoria de un ordenador era un problema. Bien pensando, quizá no fuera tanto inconveniente; sencillamente los programas y recursos se adaptaban a la memoria que era posible gestionar en aquellos tiempos. Hablo de los años en los que se popularizó el ordenador personal, allá por los 80. Era otra época.

Floppy diskEl disquete o disco flexible (en inglés, floppy disk o diskette) era el medio de almacenamiento externo principal, que nos permitía llevar los programas y datos de un ordenador a otro. En el floppy disk de 1987 podíamos almacenar tan sólo 1,44 MB y esto suponía un problema cuando aquello que queríamos copiar ocupaba, por ejemplo, 50 veces más. Por un lado, suponía tan solo algo más de 50 MB, pero necesitábamos en cualquier caso 50 disquetes con el inconveniente añadido de tener que «partir» los datos en fragmentos de 1,44 MB. Largas esperas para copiar los datos, por no hablar del momento de leerlos. Uno detrás de otro, debíamos introducir cada disquete en orden, suplicando que no fallara ninguno.

Para tener un poco de perspectiva, si en la actualidad quisiéramos guardar Windows 8.1 en disquetes, necesitaríamos cientos de ellos. Instalar este sistema operativo en el ordenador nos llevaría una larga y aburrida tarde frente al ordenador, esperando a cambiar cada disco por el siguiente. Y no solo por el tiempo que tendríamos que invertir, sino por el riesgo de que uno de los disquetes contuviera algún error. Sobre todo si se trata del último disco… el 3711 de 3711.

Floppy disks: Windows 8.1

Afortunadamente, se han desarrollado nuevos soportes: CD, DVD, pendrives, discos externos de gran capacidad, etc. Los tamaños de memoria de almacenamiento han evolucionado exponencialmente en todo este tiempo. Hemos pasado de las tarjetas perforadas de unos pocos bytes en los años 50, al almacenamiento ilimitado en la nube que ofrece Internet en la actualidad. En esta infografía podemos ver la evolución del almacenamiento informático en los últimos años.

Evolución del almacenamiento informático

Hace años, trabajar con archivos en un ordenador era más habitual que ahora. Uno se veía entonces casi obligado a conocer los aspectos más técnicos del sistema de archivos; y comprender las extensiones y calcular bien los tamaños era importante para manejarse con cierta soltura con el sistema operativo. Y aunque actualmente estos conceptos aparecen en los temarios de asignaturas como informática y tecnología, realmente no son esenciales para moverse con soltura en un entorno cada día más basado en la web, en el que el espacio no es un problema y el concepto de archivo no siempre está presente. En 2014 podemos abrir un navegador web y con apenas unos clics conseguimos llevar a cabo infinidad de tareas, con herramientas cada día más intuitivas, y en las que el “objeto archivo” en ocasiones ni lo percibimos. Por ejemplo, cuando accedemos a una página web, realmente estamos descargando varios archivos que contienen un código (HTML, entre otros) que nuestro navegador interpreta para mostrar correctamente la información.

Las nuevas aplicaciones web van por ese camino: abstraer al usuario de cualquier detalle técnico sobre las gestión de archivos. Todo es fácil e instantáneo. Sin embargo, todavía resulta inevitable hablar de “archivo” o “carpeta», como conceptos fundamentales de la organización de la información en un ordenador. Pensemos por ejemplo en servicios de sincronización de archivos, como Dropbox o Onedrive.

ZIPLas nuevas generaciones de nativos digitales comprenden sin mayor problema el concepto de “archivo”, pero no se sienten cómodos con ello. Quizá sea solamente una sensación, pero tareas como escribir una URL completa en un navegador, para obtener un archivo que se enlaza con una dirección de Internet, no resultan tan evidentes para un alumno que empieza «en serio» con la informática. Acciones como descargar un archivo y localizarlo en el sistema, es posible que a veces no sea tan inmediato. Tampoco hay que suponer que será fácil reconocer que un archivo está comprimido, que contiene otros y que al descomprimir se crea una carpeta con todos ellos. O que para realizar un envío de un proyecto compuesto por varios documentos e imágenes, es fundamental saber comprimirlos en único archivo, puesto que muchos sistemas de envío online aceptan un solo elemento.

Para exponer el proceso de «empaquetado» de archivos, he creado este pequeño esquema que puede ser también un buen punto de partida para explicar en clase la compresión de archivos, utilizada más bien para reunir los datos en un sólo objeto, que para comprimir y reducir el tamaño del archivo. El espacio ya no es problema.

Zip/Unzip

Infografía«Evolución del almacenamiento informático»
Documento | «Cómo empaquetar un proyecto para enviarlo en un solo archivo»
En Tiching | es.tiching.com/402873

Tierra, agua, aire y fuego: naturaleza en movimiento con time-lapse y cámaras de alta velocidad

Muchas de las maravillas que ocurren en la naturaleza pasan desapercibidas. A veces porque se trata de procesos muy largos, quizá de meses o años, y no podemos estar en todo momento en el lugar donde ocurren para observar cada cambio. Incluso si nos sentáramos frente a un árbol durante años, tampoco apreciaríamos su crecimiento. En otras ocasiones, ni siquiera las vemos, simplemente porque suceden en milésimas de segundo.

Afortundamente la tecnología permite «acercar» al ser humano estos movimientos, lentos y rápidos, para que podamos ver los cambios y apreciar su belleza. Técnicas como time-lapse o la utilización de cámaras de alta velocidad permiten capturar con todo nivel de detalle imágenes espectaculares de la naturaleza.

Cámaras de alta velocidad

Merece la pena hablar de las imágenes capturadas por el cineasta Louie Schwartzberg en «La belleza oculta de la polinización» en el que nos muestra el mundo del polen y los polinizadores, utilizando imágenes de alta velocidad de su película «Alas de la Vida».

Para presentar las imágenes en la charla TED, el artista hace la siguiente reflexión:

[..] Creo que muchas presentaciones me podrían venir a la cabeza, no obstante, los conceptos más asombrosos son los que me pasan exactamente por debajo de los pies. Las pequeñas cosas de la vida, de las que a veces nos olvidamos, y que damos por sentado como la polinización. Y no se puede explicar la historia de los polinizadores – las abejas, murciélagos, colibríes, mariposas – sin contar la historia de la invención de las flores y como fueron coevolucionado durante más de 50 millones de años.

He filmado flores en periodos de 24 horas al día, 7 días a la semana, durante más de 35 años. Para observar su movimiento es un baile del que nunca me cansaré. Esto me llena de asombro y me abre el corazón. La belleza y la seducción, creo, son herramientas de la naturaleza para la supervivencia, porque protegemos aquello de lo que nos enamoramos. Esas relaciones componen una historia de amor que alimenta a la Tierra. Esto nos recuerda que somos una parte de la naturaleza, y no estamos al margen de ella.

Time-lapse

La técnica fotográfica conocida como time-lapse consiste en la captura de imágenes fijas que después son reproducidas a una velocidad mayor a la que fueron tomadas, consiguiendo así una ilusión de imágenes aceleradas.

En el time-lapse «Acorn to Oak» de Neil Bromhall podemos observar en 3 minutos el nacimiento y crecimiento de un árbol, de bellota a roble, que realmente tuvo lugar durante un periodo de 8 meses.

He hecho una pequeña selección de proyectos con técnicas de time-lapse y de cámara de alta velocidad, para cada uno de los cuatro elementos de la naturaleza: tierra, agua, aire y fuego. Disfrutad.

Tierra: «The Arctic Light»

The Arctic Light from TSO Photography on Vimeo.

Agua: «The Water»

The Water from TSO Photography on Vimeo.

Aire: «El Cielo de Canarias»

El Cielo de Canarias / Canary sky – Tenerife from Daniel López on Vimeo.

Fuego: «Fire Time»

Fire Time (A Journey at 2000fps) from Chris Bolton on Vimeo.

Louie Schwartzberg | «La belleza oculta de la polinización»
Crecimiento de un árbol | «Acorn to Oak» de Neil Bromhall
Tierra | «The Arctic Light» de TSOphotography
Agua | «The Water» de TSOphotography
Aire | «El Cielo de Canarias» de Daniel López
Fuego | «Fire Time» de Chris Bolton
Imagen Circumpolar | «Nuit de Bigorre» de Сергей’ en Flickr

Robots: «ahí dentro» también hay informática

Con la popularización de los netbooks, tablets y smartphones, también ha ido cambiando el concepto de informática que hasta hace unos años teníamos: el del un equipo con monitor, ratón, teclado y CPU. Todo el mundo reconoce ya estos nuevos dispositivos electrónicos como verdaderos ordenadores. El usuario medio ya conoce, no sólo el terminal (hardware) de teléfono que le acompaña todos los días, sino también el sistema operativo (software) que incorpora. Por poner un ejemplo, Android y iOS son ya palabras que pertenecen a nuestro vocabulario.

Resulta más difícil que el usuario «vea» la informática en otros objetos tecnológicos. Este es el caso de los robots. Se ve en ellos una demostración de avance tecnológico, en términos industriales, pero no siempre se comprende el diseño del componente inteligente del que se les ha dotado. Hacer creer a los estudiantes más jóvenes que «ahí dentro también hay software» no resulta sencillo.

La robótica es la ciencia y la tecnología de los robots. Estudia el diseño, manufactura y aplicaciones de los robots. En ella están presentes diversas disciplinas como la mecánica, la electrónica, la ingeniería de control, pero también la informática, la inteligencia artificial.

De la carrera, tengo especial recuerdo de asignaturas como las dos de Fundamentos y Técnicas de Inteligencia Artificial (IA), Robótica, Tecnología y Control de Robots y Sistema Sensoriales, Visión Artificial, y otras también relacionadas con la IA como Razonamiento Geométrico, Sistemas Conexionistas, aunque podría mencionar cualquier otra sobre algoritmia. Disfruté con ellas.

A mis alumnos les quiero traer un poco de aquello, y para adentrarnos en el mundo de la robótica les propongo una actividad de búsqueda de ejemplos de robots diseñados para servir en distintos sectores de la sociedad, como la medicina, el ámbito militar, la industria, la naturaleza, la música o el uso doméstico.

Para ello hemos analizado algunos vídeos en los que aparecen varios robots en acción. Buscamos características, funciones y aplicaciones en cada uno de ellos.

Robots médicos y cirujanos

BigDog

El pez robot

PETMAN: el robot bípedo

RiSE: el robot escalador

Construcción cooperativa con helicópteros

Robot humanoide

Robot violinista

Documento | Actividad sobre robótica
Enlaces | Actividad en Issuu

Cómo empezar este curso con las TIC y no morir en el intento

En está ocasión he querido resumir algunos consejos, especialmente para profesores, pero que igualmente pueden servir para cualquiera que quiera lograr un poco de orden digital en su trabajo. Se me ocurren varias cosas (pequeñas cosas) que puedes empezar a hacer durante este primer mes de septiembre para entrar con buen pie en el “mundillo” de las TIC. Una pequeña acción, un pequeño hábito puede ser un buen comienzo para conseguir moverse como pez en el agua en la infinita lista de programas, plataformas y otros servicios de internet que van apareciendo a diario.

 

1. Deshazte de tu lápiz USB

Los lápices USB o pendrives parecen poseer la extraña propiedad de atraer todos los virus, y si no tomamos medidas, acaban infectando todo aquello que tocan. ¿Cuántas veces analizas con el antivirus tu lápiz USB? Probablemente nunca. De casa al trabajo y del trabajo a casa, intercambiamos todo tipo de virus. ¡Tira ya tu lápiz USB! (o regálaselo a algún incauto).

Este es un buen ejemplo de pequeña acción que seguro nos lleva a un gran cambio en nuestra forma de trabajar. Como regla general, se trata de utilizar el lápiz USB sólo como último recurso de emergencia, cuando ya no hay otra opción para copiar u organizar tus archivos; y te aseguro que la hay. Ya hace un tiempo que aparecieron servicios gratuitos en internet para la sincronización de archivos, como Dropbox, Ubuntu One o SugarSync. De esta forma podrás tener disponibles todos tus archivos en cualquiera de tus equipos, sea PC, portátil o móvil; y además, tendrás siempre una copia de seguridad siempre en Internet.

Y ordena tus archivos. Seguro que el 90% de los documentos que manejas a diario son en soporte digital. Antes de empezar el curso, dedica un buen rato a crear una buena organización de carpetas, con sentido común, práctica y sencilla; y sin demasiados niveles, esto es, carpetas dentro de carpetas…hasta el infinito. Evita esto último a toda costa.

2. Cuida tu correo electrónico.

Además de Aulas Virtuales y otras plataformas para el aprendizaje, el correo electrónico sigue siendo una de las herramientas de comunicación más utilizadas por profesores con alumnos y padres. Como si de cualquier circular o noticia en la web se tratara, es esencial cuidar todos los aspectos en la redacción del correo electrónico (aspectos de estilo y forma; la ortografía y gramática supondremos que es impecable…).

Probablemente dispones ya de una cuenta de correo electrónico que tu centro te ha proporcionado, del tipo usuario@micolegio.com. Asegúrate de incluir siempre una firma en cada uno de los correos electrónicos que envías. Es una cuestión de imagen. Al menos debe aparecer tu nombre completo, dirección de email, nombre, web y algún teléfono del centro. Todos los gestores de correo (Outlook, Thunderbird, Mail, etc.) cuentan con esta función, y también todos los servicios de correo webmail (GMail, Yahoo, Hotmail, etc.).

Si tu cuenta de correo electrónico, por motivos de comodidad o de espacio, está redirigida a otra cuenta de uso gratuito (es habitual GMail), configura convenientemente la cuenta para poder enviar siempre desde la dirección de correo del centro. Este último es un pequeño detalle que hay que cuidar; recibimos sin problemas los emails enviados a yo@micolegio.com, pero quizá estamos respondiendo al mensaje desde miusuario@gmail.com. Este es un error habitual (que responde a la pregunta: “¿por qué tienen mi dirección personal de email?”)

Finalmente: no olvides consultar nuevos mensajes, al menos una vez al día. Intenta adquirir el hábito.

3. Conoce la blogosfera de la educación

Suscríbete a varios blogs sobre educación y TIC, algunos de carácter general y otros de tu especialidad. La suscripción a blogs es una manera sencilla de estar al tanto de las novedades sobre recursos y actividades disponibles para aplicar las TIC en tu asignatura. Hay miles de blogs, y por tanto miles y miles de materiales que pueden ser de gran utilidad. También encontrarás reflexiones, experiencias y otros consejos como los que estás leyendo ahora mismo.

Para la suscripción, si ya dispones de una cuenta en GMail, puedes empezar con Google Reader. Busca en internet blogs sobre los temas que te interesan y organiza allí todas las lecturas. Y, créeme, la blogosfera de la educación es muy amplia; todo lo que necesitas está allí.

4. Organízate, como sea, pero… ¡organízate!

No importa qué método emplees para organizar tus tareas diarias. Simplemente busca y selecciona uno o construye el tuyo propio. Puede ser tan simple como una lista de tareas que puedas ir tachando, o tan completo (que no complejo) como conocidos métodos de productividad (GTD, ZTD, …).

Sea cual sea el método, propongo que experimentes con una versión digital del mismo. Es decir, si mantienes una simple lista de tareas, hazlo en un archivo de procesador de textos (MS Word, OpenOffice, Bloc de notas, etc.). Si te atreves con algún sistema de organización de eficacia probada, puede intentarlo con software o servicios web que permiten implementar estos métodos, como Remember The Milk (el que personalmente uso), Wunderlist, Things, etc. He probado todos ellos en distintos momentos, y son realmente buenos.

5. Prueba la agenda digital.

Ya he comentado en alguna ocasión las ventajas de gestionar nuestra agenda en la web, función que ofrecen conocidos servicios como Google Calendar. Cabe destacar la facilidad para añadir y modificar eventos, la posibilidad de combinar agendas, la opción de compartirla con otros usuarios en internet, recibir notificaciones, acceder desde nuestro móvil, integrarla con otros servicios (como de gestión de tareas), la opción de poder buscar eventos en nuestra agenda, etc.

Un paso importante en el uso de las TIC para el trabajo diario, y todo un avance en la organización personal, es el uso de una agenda en Internet. Y si el único inconveniente es no poder acceder a nuestros datos cuando no disponemos de conexión a internet, este es un asunto que ya está más que resuelto con muchos de los servicios que ofrecen la función de agenda.

6. Pon a punto tu portátil

Si vas a empezar a utilizar tu portátil en tus clases,  antes de empezar, asegúrate de que todo funciona. Es más que recomendable hacer un poco de limpieza en el sistema con cierta frecuencia, sea este un sistema Windows, Linux, Mac o cualquier otro. Y si tienes oportunidad de reinstalar todo el sistema, tu equipo lo agradecerá (un formateo es siempre la limpieza más efectiva). Es imprescindible que el sistema funcione a la perfección para que el uso de portátil en el aula sean todo ventajas.

Comprueba que tienes instalados todos los programas que puedas necesitar, al menos para las próximas semanas. Mantén el orden de tus archivos en tu equipo, al menos de los que te verás obligado a mostrar en clase. Tu escritorio es un reflejo de tu organización personal.

¿Tienes todos los cables necesarios para usar tu equipo en el aula? Comprueba días antes, si puedes, que el proyector funciona correctamente con tu portátil, que la resolución es la correcta y que las presentaciones y programas se muestran sin problemas. Si tu centro dispone de Wi-Fi, comprueba que tu equipo está correctamente configurado para acceder a Internet y que puedes establecer conexión de forma regular.

7. Networking… ¡conéctate!

Gran parte de lo que aprenderás a partir de ahora lo encontrarás leyendo en la web. No te quedes ahí; ve un paso más allá y participa activamente comentando en los blogs que has empezado a leer. Busca grupos e hilos de discusión en las redes sociales (Facebook, Google+, etc.) a los que te interese unirte y empieza a opinar, comentar y compartir. De eso se trata la Web 2.0. Leer y participar con frecuencia en los blogs, a la larga, produce el mismo efecto en muchos usuarios: acaban abriendo uno. Tú también puedes tener un blog.

Y si por momento el proyecto de blog se queda grande (no veo ninguna razón), nada te impide crear una cuenta en Twitter y compartir lo mismo en menos de 140 caracteres. Contacta con otros docentes y profesionales de la educación. Existen “listas en Twitter» que reúnen a cientos y miles de profesores con las mismas inquietudes que tú. Comparte, comparte y comparte.

8. Mete este año un pingüino en tu ordenador

Si no lo has hecho todavía, ya es hora: instala Linux en tu ordenador. Aunque no tengas intención de llevar a cabo ningún proyecto con él, ni utilizarlo para tu trabajo diario, instálalo. Desde luego, si no lo tienes, nunca tendrás la curiosidad de “jugar” un rato con él. Se suele empezar los primeros días navegando, luego manejando tus primeros archivos y, sin darte cuenta, con el tiempo terminarás haciendo prácticamente todas tus tareas con este sistema operativo libre. Para empezar recomiendo Ubuntu o un sistema similar.

(Nota: la mascota de Linux es TuX, un pingüino)

9. Paso a paso

Planifica lo que vas a aprender. En general, cuando profundizamos un poco en las TIC, nos muestran infinitas listas de programas y posibilidades, y es normal que no sepamos muy bien por dónde empezar, pensando que no seremos capaces de aprenderlas todas. Sencillo: haz una lista y empieza por la primera.

Paso a paso. Puedes empezar, por ejemplo, anotando en una lista un proyecto para cada mes. «En septiembre organizo mis archivos en internet» — me deshago de mi pendrive—, «en octubre resuelvo dudas sobre el procesador de textos«, «en diciembre me atrevo a usar Linux« (que previamente has instalado a principio de curso) para algunas tareas, como navegar y escribir algunos documentos, «en enero centro mi atención en recursos y uso de la Pizarra Digital Interactiva» (PDI), «en febrero asisto a algún curso de formación por cuenta propia» (los hay presenciales y virtuales, y muchos son gratuitos), «en marzo abro un blog» (WordPress, Blogger), etc.

Y sé realista; recuerda que «el que mucho abarca poco aprieta».

10. Busca un tutor TIC

Seguro que hay alguien dispuesto a echarte una mano con esto de las TIC. Siempre hay algún amigo o compañero a quien no le importa resolver las pequeñas dudas y seguramente disfruta haciéndolo. En esto de la informática, se empieza siempre de la mano de alguien. Con el tiempo, uno termina soltándose y empieza a investigar y aprender por sí mismo. Busca un tutor para este curso 2011/12.

Salud y ordenador (y móvil)

Todos hemos oído hablar de teclados y ratones ergonómicos, que en general son más caros y con formas no muy habituales. La distribución de las teclas parece no ser la más natural, y sin embargo es realmente todo lo contrario. Para ejemplo el de la imagen, de la empresa Truly Ergonomic, cuyo lema deja claro a qué se dedican: «Después de 140 años, una gran actualización del teclado, verdaderamente diseñada para tu comodidad».

¿Y qué es exactamente la ergonomía? Bien, si la definición de ergonomía en el buscón de la RAE no es suficiente:

Estudio de datos biológicos y tecnológicos aplicados a problemas de mutua adaptación entre el hombre y la máquina

podemos complementar con la Wikipedia

La Ergonomía produce e integra el conocimiento de las ciencias humanas para adaptar los trabajos, sistemas, productos y ambientes a las habilidades mentales y físicas así como a las limitaciones de las personas. Busca al mismo tiempo salvaguardar la seguridad, la salud y el bienestar mientras optimiza la eficiencia y el comportamiento.

Por tanto, no tener en cuenta estos consejos puede derivar en lesiones o deterioros de productividad y eficiencia. Encontré en el blog de Arturo Goga varios recursos en forma de consejos sobre ergonomía en la oficina y en casa, para uso del ordenador y del teléfono móvil.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que dependiendo de nuestra altura, el resto de distancias – altura de la vista respecto a la pantalla, altura del codo respecto al suelo y altura del asiento – deberán ser distintas para cada persona. La «Herramienta de instalación de la estación de trabajo» de Ergotron, nos da las medidas recomendadas en función de nuestra altura.

¿Y cómo adecuar nuestro espacio de trabajo en la oficina, en casa o cuando estamos de viaje? ¿cómo utilizar correctamente el móvil? Con los nuevos smartphones táctiles (iPhone, HTC, etc.) hay una serie de consideraciones importantes, que en mi caso no estaba teniendo en cuenta. Echadle un vistazo a estos vídeos, buen resumen de todas ellas

En la oficina

Cuando no estamos en casa.

Con el móvil

Foto de teclado ergonómico | Truly Ergonomic Keyboard

Fuente | Arturo Goga en su artículo «Productividad: mantener una postura adecuada»

Cómo ser un experto informático

Publicar esta viñeta era demasiado tentador. Siempre desde el cariño, los que nos dedicamos a esto de la informática queremos compartir que en absoluto tenemos la receta mágica para la solución de problemas técnicos del ordenador, ni conocemos todos los programas informáticos del mercado, ni sabemos al dedillo los manuales técnicos de todos y cada uno de los aparatos electrónicos. Como cualquier otra persona, buscamos y en ocasiones encontramos la solución, y para ello utilizamos un ingenioso y exhaustivo método de búsqueda, de lo más eficaz. Podéis probarlo.

Dedicado a padres, hermanos, compañeros de trabajo y otras personas «no informáticas».

Enlaces: xkcd webcomic | xkcd webcomic en español

80 minutos al día en Tuenti

Tuenti es una red social dirigida principalmente a los jóvenes españoles mayores de 14 años, que pueden crear su propio perfil en ella para compartir fotos y vídeos y contactar con amigos. Creada en 2006 y adquirida recientemente por Telefónica, la red cuenta con más de 8 millones usuarios activos en toda España. Y entre el alumnado de Educación Secundaria y Bachillerato, la pregunta es, ¿quién no está en Tuenti?


Para hacernos una idea de la repercusión del uso de este tipo de redes, donde España ocupa el 7º puesto, la empresa de publicidad 101.es nos da algunos datos muy reveladores a través de un vídeo. Lo descubrí en el blog e-aprendizaje.

En España, Tuenti es una de las 4 palabras más buscadas en Internet, de las que 3 son nombres de redes sociales (Facebook, Tuenti y Twitter). Otro dato a tener muy en cuenta es que el 10% del tiempo que se pasa en Internet es en redes sociales, y que concretamente los usuarios de Tuenti le dedican nada menos que 80 minutos al día (más que los de Facebook o Twitter), tanto que supone un 35% más de tráfico que Google.

La frase: «Las noticias importan, pero importa más lo que pasa en tu muro.» es una buena forma de resumir esta ¿revolución? ¿tendencia? Con estas preguntas nos deja el anuncio de 101.es.

Aunque este blog está dirigido principalmente a profesores, también quiere estar presente entre los usuarios de Tuenti, alumnos prácticamente todos ellos. Si eres blogger y crees que los recursos y materiales de tu bitácora pueden ser de utilidad, o has creado expresamente un blog de aula para tus alumnos, quizá quieras compartir las publicaciones a través de esta red social. Yo ya lo he hecho; y gracias a la integración de sitios web en Tuenti y a un plugin de WordPress, cada artículo dispone de un botón de Compartir (al estilo «Me gusta» de Facebook), que facilita la difusión de los contenidos en Tuenti.

80 minutos al día en Tuenti… algo tiene esta red social que no debemos pasar por alto.

Enlaces: Tuenti | Plugin WordPress Compartir en Tuenti | Música del vídeo: In My Heart, de Moby

iPad en el aula: Keynote + Dropbox

Con defensores y detractores no sé si a partes iguales, de lo que no hay duda es del éxito del iPad, al menos en cuanto a ventas se refiere. Leía esta semana sobre las nuevas previsiones de venta del tablet de Apple para el año 2011. Al parecer serán incluso mejores que las de 2010, según Gene Munster, analista de Apple, que aseguró que la empresa venderá 21 millones de iPad durante el próximo año. Casi nada.

En cualquier caso, vengo a hablar del uso del iPad en clase. Decidí compar uno hace meses, aun conociendo sus limitaciones en ciertos aspectos que considero fundamentales, como la salida VGA para poder proyectar aquello que estamos haciendo con un programas instalado en el tablet. Sin embargo, sólo es posible con aquellas aplicaciones que lo permiten (leí acerca de ello hace tiempo en el blog de Enrique Dans)

Aun así, he visto en él un dispositivo perfecto para ir de aula en aula. El peso (que podría ser menor) no llega a 700 gramos, y la funcionalidad básica de mostrar una presentación con la versión de Keynote (el PowerPoint de Mac) para iPad ($9.99 / 7,25 €) y que es realmente lo que más voy a utilizar en clase, permite proyectar sin problemas la salida con un adaptador de VGA.

El ejemplo que voy a dar, lógicamente será útil para usuarios de Mac, aunque siendo este el año de los tablets, cualquier opción que comente será pronto aplicable en otros dispositivos. El proceso de tener siempre listas en el iPad las presentaciones de clase que preparo en mi ordenador es el siguiente:

Las diapositivas de clase las diseño con Keynote en un MacBook Pro, es decir, utilizo cómodamente la «versión de escritorio» del programa de iWork para elaborar presentaciones (como decía, el PowerPoint de Mac). La misma presentación se mostraría en iPad como muestra la imagen. No hay cambios ni adaptaciones de diseño y se mantienen los efectos de transición entre diapositivas y animación de objetos.

Una vez terminadas, están automáticamente disponibles en Internet gracias a Dropbox, puesto que trabajo en todo momento con este sistema de carpetas sincronizadas.

Sólo queda encender el iPad, en el que también está instalado Dropbox, para recuperar las presentaciones desde Internet. Navegando por las carpetas de Dropbox y con la opción «Abrir con Keynote», iPad importa la presentación que seleccionemos para empezar a utilizarla incluso sin conexión a Internet.

Las ventajas son claras: las diapositivas que vamos a utilizar en clase siempre accesibles, sin necesidad usar pendrives para copiar las presentaciones desde nuestro equipo principal (para eso está Internet); presentaciones siempre disponibles en segundos, que es lo tardamos en encender el iPad y acceder al documento; y finalmente el peso y tamaño del dispositivo, para llevarlo en la mano junto a los libros.

El Aula Mágica

Ya estamos de vuelta. Primera entrada de septiembre, más bien tardía, ¿no?. Después de mes y medio de desconexión de blogs y otros medios 2.0 (me quedé sólo con Facebook) vuelvo al menos con alguna idea nueva en la cabeza para este blog. Preparar el inicio de curso da para ello: quizá no para escribirlo, pero sí para pensarlo. Pizarras Digitales Interactivas (las conocidas PDI), alguna experiencia con iPad en el aula, Moodle para rato, son temas sobre los que no habría pensado escribir hace semanas.

De momento os traigo este vídeo que compartía el blog Educación Tecnológica con “La Magia de las PDI”. Aunque es publicidad de una PDI de una marca concreta, “El Aula Mágica” son unos minutos que presentan las posibilidades de la tecnología en el aula en cualquier de las materias, en todas las etapas; música y animación que seguro motivan e inspiran a alumnos y profesores.

No es la tecnología por la tecnología. Se trata de ver en ella todo el potencial real con el que cuenta.