Infografía del profesor productivo: las 8 cualidades TIC

Os presento en una infografía las que, a mi juicio, son «Las 8 cualidades TIC de un profesor productivo» y que he publicado en mi blog «Ocho en punto» sobre organización personal y productividad. En el post original podéis encontrar algunos reflexiones adicionales y la infografía en distintos formatos de descarga.

Las 8 cualidades TIC de un profesor productivo

Docencia y productividad

Si hay un trabajo que debe preocuparse de gestionar bien la información, el conocimiento y los mejores métodos para transmitirlo, es la docencia. Continuar leyendo «Infografía del profesor productivo: las 8 cualidades TIC»

Si esto, entonces aquello: recopilando recursos de Internet con Twitter y Evernote

Lo que voy a contar le podrá parecer a alguno el colmo de la organización digital. Pero simplemente funciona.

Hace unos días me preguntaban en Twitter por qué incluyo el hashtag #wiki de vez en cuando en algunos de mis tweets.

 

La explicación es sencilla: se trata de «una marca» para aquellos artículos o recursos que encuentro en Twitter y que me interesa publicar en una wiki personal que empecé a construir a principio de curso.

Wiki

TwitterConsidero Twitter un canal de información muy efectivo. Allí reviso de un solo vistazo los titulares de noticias desde distintas fuentes de información, recibo opiniones de otros usuarios sobre los temas que me interesan y publico alguna idea o comparto algún recurso. Es el principal uso que le doy a esta popular red social.

Cuando alguno de los tweets que llegan a mi timeline me llama la atención por el motivo que sea, suelo marcarlo como favorito (Twitter incluye esta función, con la que posteriormente podemos revisar fácilmente aquello que hemos marcado con esta señal). Sin embargo, en muchas ocasiones llegan enlaces a artículos o a recursos que no solo quiero simplemente marcar, sino que además me interesa compartir en esta wiki personal donde intento organizar la casi infinita información digital que tratamos a diario.

EvernoteEn general, para todos los recursos interesantes que encuentro en Internet, sea vía Twitter u otros medios sociales, dispongo de una libreta de notas virtual en Evernote, llamada «Wiki». En ella voy añadiendo semanalmente diferentes anotaciones con los contenidos y enlaces de estos recursos que he ido descubriendo, normalmente en forma de lectura o de vídeos.

Evernote

Con el tiempo, este proceso de lectura y recopilación de recursos se ha vuelto sistemático, pero todavía era algo artesano. Así que para automatizar el proceso de «envío» de recursos interesantes de Twitter a Evernote, utilizo desde hace un tiempo una regla definida en IFTTT (If This Then That; Si Esto Entonces Aquello), un servicio en Internet que permite conectar distintas aplicaciones web (en el caso que nos ocupa: Twitter y Evernote) a través de reglas condicionales llamadas «recetas». El eslogan de este servicio: «Pon a Internet a trabajar para ti.»

IFTTTLa receta que cada día me hace la vida más fácil para recopilar lo que me interesa publicar en la wiki, simplemente «añade una nueva nota a una libreta de Evernote con nombre «wiki», con los contenidos de cada tweet que he compartido en Twitter con el hashtag #wiki y que enlaza algún recurso interesante».

De este modo, cuando semanalmente actualizo la wiki, simplemente tengo que recorrer las notas de la libreta «Wiki» en Evernote. Sé que allí está todo.

Twitter | www.twitter.com
Evernote | www.evernote.com
IFTTT | ifttt.com
Wiki personal | www.ebenimeli.org/wiki

Tecnología móvil para el estudio: 5 funciones de tu smartphone que no estás utilizando

Reta a un estudiante a vivir sin su teléfono móvil durante dos o tres días. Mejor en fin de semana. Hazlo a cambio de lo que tú quieras. Lo pensará al menos durante un instante, pero no aceptará el desafío. “Érase un móvil a un joven pegado” podría haber sido también un buen título para este artículo. Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) son parte imprescindible en su mundo, ya casi medio digital, y el móvil, una extensión de su mano.

¿El teléfono móvil como herramienta para el estudio?, se preguntarán algunos TIC-escépticos. Efectivamente, también es posible hacer de la tecnología móvil una herramienta de productividad en los ratos de estudio.

Dicen que nuestros alumnos son nativos digitales (otra etiqueta más para añadir a la larga lista). Sí es cierto que han nacido con la tecnología y han crecido con Internet, y les resulta muy difícil imaginar su rutina diaria sin ellas. Adoran sus teléfonos inteligentes, los llamados smartphones, verdaderos ordenadores en miniatura que están deseando renovar en cada celebración de cumpleaños. Los miman a diario actualizando sus aplicaciones e instalando el nuevo software que va apareciendo. Cierto es que prefieren leer el timeline de Twitter a consultar los artículos de la Wikipedia, pero consumen información constantemente. Viven conectados; socializan en la Red. Este es el perfil del joven nativo digital.

Sus padres, inmigrantes digitales (también a ellos les colocamos una etiqueta), tienen sin embargo otra versión de los hechos. No entienden qué hacen sus hijos mirando de reojo a cada instante la dichosa “pantallita” del móvil. “Se envían mensajitos todo el rato”, dicen. Para ellos el móvil es un elemento de distracción. Y no cabe duda que, mal utilizado, no ayuda precisamente a centrar toda la atención en los libros. No les falta razón.

Es habitual encontrar cierto escepticismo o desconocimiento –en ocasiones ambos- por parte de las familias; no solo sobre el uso de los teléfonos móviles para otros usos, sino sobre cualquier otro tipo de gadgets: reproductores de MP3, consolas de videojuegos, etc. Desde luego, pocos tienen confianza en la tecnología como “compañero” de estudio, en general porque desconocen el potencial de un teléfono móvil para llevar a cabo otras tantas tareas, más allá de realizar llamadas o enviar mensajes. Por otro lado, la sensación que tengo es que los mismos jóvenes que no se despegan ni un segundo de sus “teléfonos inteligentes”, tampoco los exprimen al máximo, y no veo que se planteen utilizar nuevas utilidades en su móvil que podrían ayudarles a organizarse mejor. Y, técnicamente, saben perfectamente cómo aprender a hacerlo.

Nos quejamos una y otra vez de que nuestros hijos, nuestros alumnos, no se organizan, que no recuerdan lo que tiene que hacer, que no se anotan las cosas, que no consultan los diccionarios, que no planifican bien los momentos de estudio, que no desarrollan buenos hábitos de trabajo, que no escriben, etc. Muchas veces no lo hacen sencillamente porque no lo tienen a mano. Son una generación que prefiere utilizar herramientas digitales al papel, por su facilidad y por su accesibilidad. La tecnología digital les ofrece una inmediatez en el acceso a las cosas, algo que no siempre encuentran en el mundo analógico, y el teléfono móvil se presenta como una completísima herramienta para la organización personal. ¿Acaso no llevan siempre el móvil en sus bolsillos? Aprovechemos esta oportunidad que nos brinda la tecnología. Si no puedes con el enemigo (que no lo es), únete a él.

Empecemos por quitarle al teléfono móvil la etiqueta de “elemento de distracción” y descubramos la infinidad de aplicaciones diseñadas para ayudar al estudio y la organización personal. Dejemos de lado posibles escepticismos e intentemos investigar como sacarle punta a esta fantástica herramienta digital. Hay cientos de formas de hacerlo.

Y es que hay vida más allá de Facebook y de Whatsapp. Debes saber que tu smartphone también puede ser…

1. «…tu agenda escolar»

El móvil puede ser una perfecta agenda escolar, elemento fundamental en la organización diaria del alumno, y que siempre conviene tener a mano para consulta. Y muchos nos preguntamos, ¿qué puede estar más a mano para el joven estudiante que su móvil? ¿la «tradicional» agenda escolar de papel? No lo creo. Efectivamente, el móvil puede ser también el perfecto aliado para no pasar por alto ninguna fecha importante del calendario, con la opción incluso de sincronizar toda la información (horarios, exámenes, entregas de trabajos, etc.) con el ordenador y otros dispositivos. Prácticamente todos los teléfono móviles incluyen alguna aplicación de tipo calendario, muchas de ellas con la función de sincronizar todos los eventos a través de Internet.

Con la popularización de métodos y técnicas de organización personal como GTD, también han ido apareciendo en el mercado decenas de aplicaciones móviles para gestionar las tareas diarias; las famosas «ToDo lists», las «listas de cosas que hacer». Quizá no podamos pretender que alumnos de secundaria o bachillerato adopten un sistema de organización tan completo (que no complejo) como GTD, pero si podemos intentar que utilicen alguna de las aplicaciones disponibles en varias plataformas móviles, con el fin de mantener al menos una sencilla «lista de tareas». A veces el propio diseño y funciones de este tipo de programas, puede motivar la realización de las tareas. ¿Acaso hay gesto más gratificante que ir tachando las tareas que vamos realizando a lo largo del día y vaciar la lista al final de la jornada? Herramientas gratuitas como Remember The Milk o Wunderlist pueden ser una fantástica elección.

De momento, la idea de poder anotar en nuestro calendario y gestor de tareas digital, seguramente quedará limitada al entorno fuera del aula, salvo que en los centros educativos cambien mucho las normas al respecto.

2.«…tu compañero en muchas asignaturas»

La oferta de software educativo para dispositivos móviles es inmensa. Podemos encontrar traductores y diccionarios que pueden resultar de gran ayuda en las materias lingüísticas. También disponemos de una amplia variedad de aplicaciones de cálculo y de búsquedas de respuestas para las materias de ciencias. Basta con pasearse por las secciones de educación que prácticamente todos los móviles incluyen en sus tiendas virtuales de aplicaciones.

Apuntes, ejercicios y otros materiales de clase se publican ya en formato digital. Y poder consultar puntualmente algún documento almacenado en “la nube” es algo que también podemos hacer desde nuestro teléfono móvil. Siguen apareciendo nuevos servicios en Internet ofreciendo alojamiento para nuestros archivos, y las aplicaciones para sincronizarlos en nuestros dispositivos electrónicos, mejoran en cada nueva versión. Aplicaciones como Dropbox o Google Drive ofrecen este servicio de almacenamiento.

Y en general, cualquier recurso didáctico disponible en la Red está disponible desde el móvil. El navegador es la ventana a la mayor biblioteca que existe: la Web, donde muchos de los contenidos, incluidos cursos en aulas virtuales, están adaptando ya sus formatos a los nuevos dispositivos móviles para asegurar una consulta mucho más cómoda y rápida.

Con el móvil podemos buscar información, estar al tanto de la actualidad, también escuchar las noticias mediante aplicaciones que ofrecen las emisoras de radio o a través de los podcasts. Tenemos la posibilidad de suscribirnos también mediante aplicaciones (Feedly, Google Reader) a una infinidad de blogs de aula en los que profesores y alumnos publican semanalmente todo tipo de recursos de distintas asignaturas.
Ese pequeño teléfono inteligente que tienes en tu mano puede ser tu libro electrónico. Quizá no tenga el mejor tamaño, ni cuente con todas las prestaciones de una tablet o la comodidad de lectura de un eBook, pero sí es un buen comienzo para descubrir nuevos recursos en la Red.

3. «…tu tablón virtual de ideas»

No siempre tenemos un post-it a mano para anotar aquello que queremos recordar o paa registrar esa genial idea que acaba de pasar por nuestra cabeza. Cada sistema operativo móvil incorpora su propia aplicación para tomar notas, normalmente de diseño y funcionalidad muy sencillos, pero que pueden cumplir perfectamente el propósito de crear notas.

Sin embargo, merece la pena explorar otras alternativas, algo más sofisticadas, sobre todo si el número de anotaciones que hacemos a diario crece y crece, y queremos que nuestro móvil sea nuestro archivador para todo. Tal y como sucede en nuestro mundo no digital, a veces será necesario dar un paso más y clasificar las notas en libretas, asignarles etiquetas según el tema, adjuntar una imagen o un enlace de Internet. Y la aplicación que no puedo dejar de recomendar y que cubre todas y cada una de estas necesidades, no es otra que Evernote.

Tu móvil puede ser también tu tablón virtual para los momentos de lluvia de ideas. Aplicaciones como Skitch ofrecen la interfaz necesaria para crear anotaciones con formas y dibujos, para registrar y compartir las ideas de forma más rápida. Otras como Idea Sketch o SimpleMind, están diseñadas para crear mapas conceptuales. Y, ¿qué hay de la cámara integrada en tu teléfono? Utilizarla para compartir nuestras obras de arte fotográficas en Instagram puede estar bien, pero hacer fotos o grabar un vídeo, pueden ser perfectamente otra forma muy válida –y efectiva- de capturar ideas, como lo es utilizar una sencilla aplicación con la función de grabadora de voz.

4. «…tu planificador del estudio»

Cuando planificamos una tarde de estudio, debemos tomar decisiones sobre el tiempo que vamos a dedicar a cada asignatura, a cada tema o apartado del libro. Un método muy efectivo para la gestión de nuestro tiempo, es conocido como timeboxing. Se trata de establecer bloques (cajas) de tiempo limitado (horas o minutos, dependiendo de la tarea) para dedicar a distintas actividades. Por un lado conseguimos establecer un tiempo máximo para la realización de una tarea, poniendo todo nuestro esfuerzo y concentración en ella. También garantizamos que realizamos pausas entre tareas, evitando estar sentado toda una tarde frente a los libros (algo que no sé si ocurre con demasiada frecuencia…).

La técnica Pomodoro puede ser perfecta para este propósito y existen decenas de aplicaciones móviles que implementan este particular reloj que divide el trabajo en bloques de 25 minutos. Otras aplicaciones, algo más sofisticadas, permiten personalizar los espacios de tiempo y establecer los minutos para cada una de las tareas. Este es el caso de 30/30. Con un diseño muy atractivo, podemos incrementar o reducir el tiempo asignado a cada tarea en cualquier momento, así como cambiar el orden de las tareas y ver en todo momento a qué hora finalizará la jornada de estudio y trabajo.

¿Trabajas mejor con música? Aunque es una elección bastante personal, sí es cierto que para determinadas tareas (diseño, plástica, lectura, etc.), algo de música puede ayudar a aumentar la concentración. No olvides que para estos momentos de trabajo, tu teléfono es un completo centro multimedia.

5. «…tu registro diario»

Sabemos que la calidad del tiempo de estudio depende en gran medida de la organización y hábitos adquiridos también en otros ámbitos, no solo de las técnicas y buenas prácticas que alguna vez nos enseñaron a aplicar en cada una de las asignaturas. Nadie duda que el modo en que se organiza el resto de actividades extraescolares a lo largo de la semana, el tiempo que pasamos frente al televisor o navegando sin rumbo fijo en Internet, pueden influir negativamente en los momentos de estudio. Pero, ¿cómo realizar un seguimiento de estas actividades? ¿cómo medir el progreso cuando intentamos adquirir un determinado hábito? Bien, hay muchos servicios en Internet que permiten “jugar” con esta idea. Y las aplicaciones móviles nos lo ponen en bandeja: ¿por qué no conocer con todo nivel de detalle en qué invertimos nuestro tiempo? Estas aplicaciones facilitan el trabajo de ir anotando lo que vamos haciendo en cualquier momento y lugar. De nuevo, Internet es la clave.

Entre los muchos servicios de Internet que se pusieron de moda hace ya un tiempo, no hay que pasar por alto aquellos que nos permiten hacer “check-in” en un lugar, una actividad o incluso un concepto. Prácticamente todos ellos cuentan ya con su propia aplicación móvil, con la que podemos anotar el lugar en el que acabamos de estar (Foursquare), la última película que hemos visto (IMDb, Miso), la canción que estamos escuchando (Spotify), el progreso de lectura de un libro (Goodreads), lo que hemos comido, caminado o dormido (FitBit), los detalles sobre cualquier actividad física que hayamos realizado (RunKeeper, Endomondo) o incluso… aquello en lo que estamos pensando (opción que incorpora GetGlue).

Así, muchas de estas aplicaciones móviles han ido integrando también el concepto de “gamificación”, que no es otra cosa que el uso del juego para hacer más atractivo y lúdico el pesado trabajo de llevar un registro diario de nuestra actividad diaria. Como si se tratara de cualquier otro juego de ordenador, estas aplicaciones suelen establecer algún tipo ranking que permite comparar nuestra actividad con la de otros usuarios del servicio, a medida que se van alcanzando determinados objetivos por los que se obtienen puntos o medallas. De eso se trata precisamente: el hábito como un juego. El seguimiento bien podríamos hacerlo sobre papel, pero quizá no sería tan divertido (al menos para un nativo digital). De todas las aplicaciones, probablemente Lift es la que está diseñada expresamente para realizar el seguimiento de nuestra propia lista de hábitos. Destaca por su interfaz minimalista y funciones simples.

Es posible que muchas de las ideas presentadas en estos cinco puntos no terminen de convencer lo suficiente, y haya quien no consiga imaginar un uso del teléfono móvil que no sea el de realizar llamadas, compartir en redes sociales o intercambiar mensajes en Whatsapp. Pero no es cuestión de imaginación. En Internet, tenemos a nuestro alcance una infinidad de aplicaciones móviles dispuestas a echar una mano también en otros ámbitos de nuestra vidas, y a hacer de la organización personal y el estudio una tarea una poco más fácil cada día.

Como ya avisé al comienzo de este artículo, la lectura no era apta para TIC-escépticos.

Planificación de Unidades Didácticas: calendario 2012/13

Como ya hice el año pasado (esta vez con un poco de retraso), comparto una plantilla para planificar las clases del curso 2012/2013. El calendario escolar viene marcado con periodos de vacaciones y otros festivos locales y nacionales que hay que tener en cuenta a la hora de «temporalizar» las clases de nuestras asignaturas. También anotamos al principio de curso algunos eventos el centro, salidas con los alumnos y otro tipo de actividades.

Todo esto, sumado a que es muy probable que impartamos clases en varios grupos en días distintos (líneas o desdobles), hace más que necesario disponer de alguna herramienta para estimar el número de clases en cada evaluación, con el fin de cuadrar las unidades didácticas en las programaciones de aula. La plantilla puede servir también como documento de seguimiento, en el que anotar de forma resumida el desarrollo de las clases, para saber en qué punto nos quedamos en las últimas clases.

A diferencia del año pasado, la plantilla es un sencillo documento de LibreOffice (.odt). Para el curso anterior proponía una plantilla similar, pero con formato de hoja de cálculo (.ods) y que contaba con la función de marcar y contar automáticamente las sesiones de un grupo, pero que no era fácil de incorporar (copiando y pegando) en la programación didáctica, para disponer de toda la información en el mismo documento.

Algunas características de la plantilla son:

  • El calendario cubre el año escolar, de septiembre de 2012 a junio de 2013. No muestra los días no lectivos, que dependiendo del centro educativo, ciudad, comunidad autónoma o país, lógicamente son distintos.
  • La planificación se puede hacer día a día, pudiendo indicar el título de la clase o un resumen de los contenidos que se imparten ese día.
  • No aparecen los fines de semana (S,D). Para simplificar la plantilla se han omitido los fines de semana, aunque en algún centro de formación es posible que se impartan clases en fin de semana.
  • Podemos agrupar (visualmente) las sesiones de una misma unidad didáctica, con la última columna (utilizando la función “combinar celdas”).
  • Aparecen cada uno de los días entre semana (en número), con la etiqueta L,M,X,J o V según el día de la semana. La etiqueta facilita la programación; si la asignatura se imparte por ejemplo martes y jueves, basta con recorrer la plantilla e ir marcando los días M y J.
  • Permite organizar la misma asignatura para grupos distintos A,B,C,D: líneas distintas, particiones del grupo en clase, etc.

Temporalización con festivos en EspañaPlantilla OpenOffice (.odt)
Temporalización sin festivosPlantilla OpenOffice (.odt)
Temporalización sin festivosPlantilla PDF

12+1 puntos que revisar para la vuelta al cole: checklist del profesor TIC

Ya han empezado las clases para muchos alumnos de infantil y primaria. Mientras, otros esperamos al viernes para volver a las aulas, que será el primer día de clase para la ESO. Por nuestra parte, hemos estado ocupados los últimos días organizando el inicio del curso.

A todos nos gusta llegar el primer día de clase con todo a punto, sin tareas pendientes y con el material necesario bien preparado. Es por ello que propongo, antes de empezar, revisar también una pequeña lista de cuestiones técnicas para la vuelta al cole: el checklist del profesor TIC, con algunos temas tecnológicos e informáticos que no hay que descuidar antes de empezar con las clases.

1. Tu ordenador

¿Cuándo fue la última vez que encendiste tu ordenador? Si has tenido un verano de verdadera desconexión (lo cual es admirable), quizá sería conveniente comprobar que tu PC, portátil o tablet funciona con normalidad, sobre todo para no llevarte una sorpresa el primer día de clase. Quizá durante estos primeros días de organización del curso, ya has tenido oportunidad de comprobar que el sistema arranca y los programas que habitualmente utilizas siguen funcionando. Sin embargo, de vez en cuando es recomendable hacer un chequeo más a fondo. No solo es interesante comprobar que las partes físicas del ordenador no están dañadas (baterías, pantalla, alimentación), sino que también es importante revisar el software. Si has pensado en formatear y reinstalar todo el sistema operativo —Windows, Mac OS X, Linux, el que utilices — ahora es el momento. Es posible que tu disco duro necesite una desfragmentación (si usas Windows), desinstalar algún programa que ya no utilcies (como algunos programas de evaluación cuya licencia ha expirado) o también un buen análisis en busca de virus.

2. El software que utilizas

Pocos son previsores en este aspecto. En general, uno suele instalar programas a medida que va necesitándolos. Pero, ¿por qué no dedicar un momento a hacer una lista de los programas que necesitarás durante el curso, instalarlos y dejar el sistema preparado para empezar a trabajar? Son habituales los programas de ofimática (procesadores de texto, programas de hoja de cálculo, etc.), software para edición de contenidos multimedia (imagen, vídeo, audio, etc.) o programas para comunicación (videoconferencia, correo electrónico, etc.). En Internet encontrarás cientos de listas de «programas básicos para tu PC». Desde Esfera TIC intentaré elaborar una lista de software que puedes necesitar.

3. La compatibilidad de tu ordenador con otros dispositivos

En el primer punto hemos asegurado que nuestro ordenador está en buen estado. Pero, ¿funciona correctamente con todos los elementos con los que se conecta? Si vas a utilizar proyector en clase o en reuniones, un buen consejo es probar con antelación que tu ordenador se comunica sin problemas con estos dispositivos. ¿Te has asegurado de que la webcam funciona correctamente con los programas de videoconferencia? ¿Y el micrófono? ¿Se escucha el audio? ¿y las distintas impresoras que utilizarás? Y sobre todo… ¿tienes todos los cables que necesitas?

4. La conectividad de tu equipo

La conectividad es otro punto que suele resolverse en el mismo instante en que se necesita. Hazte las siguientes preguntas: ¿Está tu equipo preparado para conectarse a la red de tu centro? ¿Puede tu dispositivo (PC, portátil, tablet, móvil) conectarse a Internet tanto por cable como de forma inalámbrica (WiFi)? ¿Cuentas con toda la información de configuración de red para resolver un problema de conexión en cualquier momento? ¿«Se entiende» tu ordenador con otros equipos del centro a través de la red, por ejemplo, para compartir carpetas? Disponer de acceso a Internet en nuestros equipos es ya una necesidad, y es algo que hay que garantizar al máximo.

5. Tus accesos de usuario

Suele ocurrir. Olvidamos nuestras claves de acceso, o incluso nuestro identificadores de usuario. Piensa en todos los servicios de Internet que utilizas a diario (convendría también hacer una lista) y comprueba que puedes acceder con normalidad a todos ellos, especialmente el correo electrónico, accesos a la administración educativa (Ítaca, Séneca, etc.) y cualquier otro servicio interno o externo que utilices en tu centro. El inicio de curso también es buen momento para cambiar tus claves de acceso.

6. Tus documentos

En primer lugar ¿tienes todos los documentos importantes a punto? Con especial atención a los que tienen que ver con el inicio inmediato del curso. Es posible que tengas la sensación de tenerlo todo bajo control porque ves los documentos en carpetas clasificadoras o en bandejas correctamente organizados. Pero, ¿qué hay de la información digital que guardas? Quizá sea buen momento para revisar los datos guardados en tu lápiz USB o en la nube. Si tienes más de un ordenador, intenta tener siempre a mano los documentos con algún servicio de sincronización de archivos (o sincronización selectiva si tu sistema lo permite, por si no necesitas absolutamente todos los documentos en todos los equipos).

7. Tus cursos virtuales

¿Están todos tus cursos virtuales a punto? Del mismo modo que preparamos nuestras aulas para el primer día, también los espacios virtuales deben estar en orden para dar la bienvenida a los alumnos que se matriculan en ellos este curso. Es cierto que cada profesor tiene su forma particular de presentar los recursos y actividades en plataformas como Moodle: unos muestran semana tras semana los contenidos y otros dejan disponibles todos los materiales del curso. En cualquiera de los casos, es siempre de agradecer que el alumno encuentre el primer día algún mensaje de bienvenida, unas primeras indicaciones del curso y algo de material para los primeros temas.

8. Tu calendario y tus tareas

Los primeros días de septiembre, tras unas cuantas reuniones, terminamos cada día anotando varias fechas, bien para las próximas reuniones o para cuestiones generales del curso (fechas de evaluaciones, eventos del colegio, días festivos, excursiones con los alumnos, etc.). Además contamos ya con nuestro horario personal de clases y/o el de nuestro curso, si somos tutores. Aparecen decenas de fechas que marcar en nuestro calendario.
En alguna ocasión he comentado las ventajas de disponer de una agenda digital, y jubilar de una vez la agenda tradicional. Entiendo que es una decisión muy personal, pero quizá durante este curso quieras dar el salto a la organización 2.0 de agenda y tareas. Hay infinidad de servicios online para la organización personal.

9. Tus bandejas de entrada

La sensación de empezar el curso con tus bandejas de entrada a 0 no tiene precio. Pero, ¿qué son las bandejas de entrada o inbox? Piensa en todos los lugares, tanto físicos como virtuales, en los que recopilas (o recopilan por ti) cualquier tipo de información u objeto. En casa o en tu centro educativo seguro que dispones de bandejas donde dejas (o te dejan) cosas diariamente. En este caso son bandejas de entrada físicas que conviene vaciar cada cierto tiempo.
Pero piensa la cantidad de bandejas de entrada digitales que utilizas: correo electrónico (con las distintas cuentas que tengas), suscripciones a blogs, carpetas de documentos que compartes con otros compañeros, etc. Revisando todas los inbox que hay en tu rutina diaria y vaciándolos cada día consigues una sensación de orden más que recomendable.

10. Tus fuentes de información

Aprovecha estos primeros días también para revisar tus fuentes de información diaria o semanal. En ocasiones nos quedamos estancados con el tipo de contenidos que leemos. Estamos suscritos a varios blogs y otras páginas de actualidad, y de ahí no salimos en meses. Con el nuevo curso aparecen nuevos blogs, con nuevas ideas, con otros puntos de vista, con otro tipo de materiales que pueden servirte de apoyo a las asignaturas que impartes durante este curso. Busca en Internet: la blogosfera educativa es inmensa.

11. Las opciones de formación para este curso 2012/2013

La formación continua en TIC es fundamental para mejorar cada día, tanto en nuestra organización personal (cada día más digital) como en las asignaturas que impartimos a diario. ¿Tienes información de las convocatorias de formación en materia de Tecnologías de la Información y la Comunicación? ¿Sabes si en tu centro se organizan cursos este año? Investiga.

12. Tu perfil en redes sociales

Para no quedarse atrás en materia de TIC, es importante el aprendizaje continuo. La teoría la tenemos clara. En el punto 10 proponía mantener al día y renovar nuestras fuentes de información, aquellos blogs y otras páginas de Internet donde consultamos habitualmente recursos y actividades para integrar las TIC en nuestras asignaturas. Este gesto, como consumidores de información, no es suficiente. Para que esto pueda seguir funcionando e Internet siga «llenándose» de fantásticos materiales educativos, es necesaria la colaboración de muchos docentes que comparten a diario sus materiales y sus opiniones. Aquí juegan un papel importante las redes sociales y los blogs educativos. A través de las redes (Twitter, Facebook, Google Plus, etc.), comunidades educativas específicas (Tiching) y otros servicios de publicación de contenidos, ya convertidas en verdaderas redes sociales (YouTube, Vimeo, Issuu, SlideShare, etc.), conseguimos cerrar el círculo. Siempre habrá más consumidores que productores de contenidos en Internet, pero poco a poco, a través de las redes sociales, muchos profesores empiezan a participar más activamente en la difusión de contenidos, algunos de elaboración propia, guardados durante mucho tiempo «en el cajón». Te animo a poner a punto tu perfil en las distintas redes sociales y participar en ellas con más frecuencia desde el primer día. Descubrirás a otros docentes en otras partes del mundo que comparten tus intereses, y que pueden aportar mucho a tu labor docente. Si no tienes blog: abre uno. Es sencillo y seguro que tienes muchas cosas que compartir.

12+1. «Los clásicos»

Y no todo no va a ser cuestiones TIC. Siempre quedan «los clásicos» del inicio de curso.
¿Tienes todo el material escolar (del profesor) preparado para el nuevo curso? La actividad en un mundo cada vez más digital hace que olvidemos asegurar un buen suministro de material de oficina para los próximos meses (bolígrafos, subrayadores, blocs de notas, calculadora, etc.). ¿Has cerrado todos los temas de tu «lista de inicio de curso»? Probablemente no tenías un checklist de este tipo, pero con estos 12 puntos y algunos más, puedes confeccionar para el curso que viene tu propia lista antes de empezar. Y tus alumnos de este curso. ¿Has mirado con detenimiento las fichas de alumnos, sobre todo de los nuevos? ¿conoces sus nombres? ¿has pensado ya en la primera clase con ellos?

¿Qué elementos no pueden faltar cada año en tu «checklist de inicio de curso»?

Quizá te interese también el artículo «Cómo empezar este curso con las TIC y no morir en el intento», una serie de consejos que publiqué al inicio del curso pasado para empezar con buen pie en el mundo de las TIC.

Calendarios Escolares para el curso 2011/12

Una gestión de nuestra agenda en formato digital sólo tiene ventajas. Añadir, modificar y eliminar citas resulta realmente cómodo, podemos visualizar los eventos en varias vistas (día, semana, año), es posible combinar agendas, podemos recibir notificaciones por correo, por SMS, etc. La mayoría de los sistemas de organización de agenda personal ofrecen este tipo de servicios, como Google Calendar. Sin embargo, hay quien no necesita un sistema de organización tan complejo y les basta con sencilla lista de las semanas que componen el año.

Así que para aquellos que empiezan a organizar la agenda del curso que viene y no necesitan otra cosa que un solo documento en el que escribir, recomiendo esta semana los calendarios compactos, una forma muy visual de organizar las semanas del año, con la posibilidad de hacer anotaciones y todo en un solo archivo, con todas las ventajas que supone una gestión de agenda en soporte digital.

Daniel Aguayo, autor del blog DuTudú sobre organización personal y productividad, comparte el Calendario Escolar Compacto para el curso 2011/12, pero también están disponibles para descarga los Calendarios Compactos con el año natural, en el blog El Canasto, de Jeroen Sangers.

Enlaces | Calendario Escolar Compacto 2011/12 | Calendario Compacto (año natural)

12 cosas que puedes hacer con un iPad en el trabajo

Cualquier trabajo con parte de «oficina» supone realizar tareas en las que es necesario buscar y preparar documentos, enviar y recibir correos electrónicos a diario, mantener una agenda ordenada y gestionar las tareas, asistir a reuniones en distintos equipos de coordinación, participar en cursos de formación, etc. Y para alegría de unos y pesadilla de otros, todo este tipo de tareas requieren cada vez más el dominio de la informática, en general de un ordenador personal.

Una herramienta que se ha ido introduciendo poco a poco en la oficina y en las aulas y que puede reemplazar en casos muy concretos al ordenador son las tablets. Pueden hacer la función de ordenador con algunas tareas, pero no en todas, lógicamente. De igual forma que el netbook no sustituye al portátil u ordenador de sobremesa, la tablet no puede hacer todas las funciones de un ordenador portátil o un netbook. No obstante, con los programas adecuados, son una herramienta con muchas posibilidades en momentos determinados del día, sobre todo en reuniones y en el aula. De algunos de estos programas vengo a hablar.

En esta lista resumo algunas cosas que puedo hacer con el iPad en mi trabajo.

1. Tomar notas, en formato digital o manuscritas. Para gestionar todas tus notas, Evernote es probablemente el mejor sistema de organización de nota y documentos. Todas las notas que escribas con este programa se almacenan directamente en Internet, además de poder sincronizar los datos en otros equipos. Para tomar notas a mano, Penultimate es una opción muy recomendable; permite incluso proyectar mediante VGA, algo que no consiguen hacer todos los programas de notas, presentaciones o dibujo. Otra alternativa a Penultimate para anotaciones en sesiones de lluvia de ideas es Adobe Ideas. Y finalmente, un programa interesante para redactar es MyTexts, que cuenta con una interfaz pensada para escribir sin distracciones.

2. Acceder a tus datos almacenados en «la nube». ¿Quién no ha oído hablar de Dropbox a estas alturas? Bien, iPad cuenta con una versión de este popular programa de sincronización de archivos, con una capacidad máxima de 2 GB en su versión gratuita. Podrás acceder a todos los datos almacenados en Dropbox al instante, y luego abrirlos con el programa más adecuado. Ya conté en el blog cómo usar el iPad en el aula, integrando dos herramientas: Keynote, programa de presentaciones, y Dropbox.

3. Audio/Videoconferencia y chat. También puedes comunicarte en tiempo real con tus contactos, bien por mensajería instantánea o por videoconferencia. Aunque no existe de momento aplicación oficial de Skype para iPad, el programa diseñado para iPhone se puede utilizar para hacer videoconferencias. También dispones de programas tipo Messenger como Aim, para discutir en el mismo momento cualquier asunto desde tu tableta.

4. Recibir y enviar correos electrónicos. Desde Mail, el programa que incorpora iPad de serie, podrás recibir y enviar correos electrónicos, pudiendo configurar distintas cuentas. Es en este tipo de tareas donde el iPad se convierte en una herramienta muy práctica; no necesitamos encender el ordenador para contestar unos pocos emails. Podemos hacerlo desde la tablet con toda comodidad.

5. Navegar por Internet. Con una versión del navegador web Safari podrás acceder cómodamente a todas las páginas de Internet. La experiencia de navegación con la pantalla tácil es excelente: abrir un enlace, ampliar el tamaño del contenido de la página, seleccionar y pegar texto, son acciones que se aprenden al instante sin dificultad.

6. Proyectar presentaciones en clase. Con el programa Keynote podrás crear y proyectar tus presentaciones. Si la presentación ha sido creada con Keynote en Mac (la versión para MacBook o iMac), puedes abrirla y visualizarla manteniendo todos lo efectos de transición de diapositivas y efectos de movimiento. Keynote en iPad resulta especialmente práctico, ya que en apenas unos segundos puedes tener el iPad encendido y la presentación iniciada.

7. Administrar tareas. Existen muchos programas para gestionar tareas, pero no puedo dejar de recomendar Things, Remember The Milk o Wunderlist, todas ellos excelentes aplicaciones para la organización personal. Tanto si utilizas algún método de organización personal como GTD, o si necesitas una sencilla lista de «cosas que hacer», cualquier de las opciones de programas son igualmente buenas.

8. Gestionar una agenda. iPad dispone de una versión del programa iCal de Apple para organizar la agenda. Durante una reunión puede aparecer nuevas fechas que anotar y tener a mano la tablet para registrar esos eventos puede ser una buena idea. En apenas unos segundos se puede consultar la agenda en varios formatos (día, mes, año) para insertar o modificar las nuevas citas que vayan surgiendo.

9. Acceder de forma remota a otros ordenadores. Con programas como TeamViewer o Easy Connect podemos visualizar y controlar de forma remota cualquier equipo informático en nuestra red de ordenadores, por ejemplo en una sala de informática. Un programa al estilo iTalc, pero para nuestro iPad.

10. Leer y anotar. No hay día en el que no tengamos un documento que leer. Podemos utilizar iAnnotate no sólo para leer documentos PDF sino que también podemos tomar notas, marcar páginas, subrayar. Para seguir blogs, una buena opción es Feedly, desde el que podemos compartir lo que nos interesa en las redes sociales o exportar los contenidos con Instapaper, que podemos descargar luego en nuestro libro electrónico.

11. Utilizar programas educativos. Cada semana van apareciendo nuevos programas diseñados para uso educativo. Muchos de ellos están en inglés, pero lo importante es el software educativo vaya teniendo su lugar en este tipo de tablets. En este sentido, Wolfram|Alpha está haciendo un trabajo espectacular con algunas de sus aplicaciones, como las Wolfram Course Assistant App, de la que ya hablé hace tiempo. También en el área de música existen varios programas que pueden complementar el aprendizaje de un instrumento. Este es el caso de los programas como Magic Piano, Magic Fiddle o Pianist Pro.

12. Participar en la web 2.0. Las redes sociales son ya un canal más para el aprendizaje, y así lo han demostrado los blogs y el microblogging, especialmente con Twitter. Si utilizas WordPress en tu blog, también con iPad puedes escribir nuevas entradas y moderar comentarios con una sencilla aplicación diseñada para ello. Y cabe destacar la aplicación oficial de Twitter para participar en el popular servicio de mensajes en 140 caracteres. Mediante diversos paneles podemos navegar por los tweets y perfiles de otros usuarios, ver las respuestas y mensajes que nos han dejado, consultar las listas de usuarios que hayamos definidos, etc.

No sé si esta será la mejor lista de programas para iPad, pero sí el grupo de aplicaciones que utilizo (o que he utilizado) a diario para el trabajo y organización personal. Unos han funcionado mejor que otros y es por ello que he ido probando y cambiando, siempre intentando acertar en la elección de las mejores herramientas.

2011: novedades en el blog

Ya estamos de vuelta. Después de algunas celebraciones y varios días de descanso, bien merecidos, llega el momento de retomar el blog y seguir compartiendo algunas ideas.

El blog se ha renovado por dentro y por fuera. Los cambios por dentro no se aprecian, pero eran importantes. He aprovechado algunos momentos durante estas vacaciones para actualizar a la última versión (3.0.4) la plataforma que hace que todo esto funcione, con un poco de urgencia por recomendación de WordPress, que es el Sistema de Gestión de Contenidos (CMS) que utiliza este blog y que recomiendo personalmente.

¿Y qué ha cambiado por fuera? Sinceramente, lo que ha dado tiempo a modificar: poca cosa. Tenía intención de modificar por completo el tema (diseño) del blog o crear uno desde cero. Ya se puede ver que no ha sido así. Quizá en junio, cuando termine el curso, coincidiendo con el primer cumpleaños de este blog.

Sin embargo, hay algunas novedades de formato. Ha cambiado el estilo del menú de la derecha, con acceso a las últimas entradas y comentarios entre otras secciones. Creo que ahora destaca un poco más junto al contenido principal y en general todas las secciones del blog aparecen más ordenadas. Además he incluído una pequeña sección «Acerca de…», con foto en la portada del blog y sólo con el texto descriptivo en las páginas que muestran cada uno de los artículos. La razón de incluir una foto es que, a mí personalmente, me gusta saber quién escribe los blogs que leo, me gusta «ponerles cara». Y simplemente supongo que a otros también.

Uno de los cambios más significativos es la aparición de un resumen de cada entrada, en apenas un par de líneas, y que incluye también el tiempo estimado de lectura. Para artículos con cierta extensión, puede ser interesante que el lector acceda primero a leer un pequeño resumen de la entrada. Durante las próximas semanas iré actualizando algunos resúmenes que faltan.

¿Y qué esperar del blog en 2011?

Durante este año voy a seguir en la misma línea. Principalmente continuaré publicando todos los materiales (presentaciones, apuntes y ejercicios) que vaya elaborando cada semana. Ya dejamos la geometría para empezar con estadística, así que en breve aparecerán nuevas fichas de apuntes sobre OpenOffice Calc y otras presentaciones sobre cálculos estadísticos básicos (medias, medianas, desviaciones, etc.). Quizá también haya una II Edición del Concurso de Desafíos Matemáticos, otros 7 problemas de lógica y matemáticas que varios alumnos de ESO intentarán resolver cada semana.

Quisiera este año dedicar más tiempo a la organización personal, tema al que dediqué ya varias entradas, pero que fui dejando al empezar el curso. Recopilé recientemente en mi blog personal 101 ideas para 2011, casi todas ellas relacionadas con la productividad o los hábitos. Es posible que alguno de estos consejos inspire más de un artículo en este blog.

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Sólo me queda recordar que puedes suscribirte al blog a través del feed RSS o recibir los artículos en tu correo electrónico. También puede seguirme en Twitter o ver todo lo que comparto en un nuevo LifeStream que he inaugurado este año.

Que 2011 venga lleno de proyectos nuevos e ilusión para llevarlos adelante.

Imagen: 2011 is a prime number (by ebenimeli)

Gestión eficaz de documentos: organización, sincronización y búsqueda

Es cierto, no es fácil digitalizar todos los aspectos de nuestra organización personal de un día para otro. Es lógico que muchos prefieran de momento seguir manteniendo una libreta de notas en lugar de gestionar anotaciones digitalmente. Lo mismo para la gestión de tareas; puede que interese mantener esa misma libreta para registrar las listas de cosas que hacer, en lugar de utilizar cualquiera de los programas informáticos diseñados para ello. Una buena opción es ir incorporando una a una las herramientas informáticas para la organización que hay disponibles e ir comprobando realmente cuáles nos hacen ser más productivos. Unas en digital y otras en papel, la cuestión es mejorar en nuestro trabajo.

Sin embargo, hay un aspecto del que no podemos escapar: la gestión digital de archivos, o simplemente «gestión de archivos», porque no existe (y no debería existir) alternativa «en papel» para muchos de los documentos con los que trabajamos a diario y que han sido creados en soporte digital.

Para lograr una gestión eficaz de nuestros archivos, hay 3 cuestiones clave que podemos considerar:
1. Organización: cómo organizar todos los documentos y carpetas con los que trabajamos, definiendo jerarquías de carpetas fáciles de manejar y nombrando correctamente los archivos.
2. Sincronización: cómo asegurar que podemos acceder a los archivos en cualquier momento y lugar, evitando la duplicidad de documentos y conservando siempre una copia de seguridad.
3. Búsqueda: cómo encontrar rápidamente los archivos que buscamos, sin necesidad de recorrer todas las carpetas.

1. Organización: 7 carpetas en 5 niveles

Antes de proponer cualquier sistema de sincronización o búsqueda de archivos, el primer paso es definir un sistema de organización de todo el sistema de archivos.

En primer lugar, es recomendable crear una carpeta raíz, por ejemplo «datos», de la que «cuelguen» el resto de carpetas. Es una acción sencilla que facilitará la labor de realizar copias de seguridad posteriormente; sabemos que todos los datos importantes en el ordenador están reunidos en esta carpeta principal.

Cada uno de nosotros tiene una propia forma personal de organizar los directorios y archivos, y en este punto es difícil hacer una recomendación, porque además cada área de trabajo probablemente requerirá una forma distinta de organizar los documentos. Lo que desde luego no es aconsejable, es tener del orden de 50 carpetas dentro de otra, sencillamente porque dificulta enormemente la localización del documento que buscamos.

En mi sistema de archivos, dentro de cada carpeta, siempre intento crear 7 carpetas como máximo. Siguiendo esta regla, con 7 carpetas en 5 niveles disponemos de miles de carpetas para organizar todos los archivos, que como mucho, estarán en general a una distancia de 4 o 5 clics. Con un poco de ingenio, siempre es posible reordenar nuestros datos para que sigan esta jerarquía de carpetas.

Otro consejo es no olvidar asignar nombres descriptivos para los archivos (p.ej.: «Programación Didáctica Informática 4º ESO.pdf») o emplear códigos establecidos previamente (p.ej.: «PD-INF4ESO.pdf»). En ocasiones, por las prisas, ponemos nombres a los archivos (p.ej.: midocumento.doc) que nada dicen acerca de lo que contienen.

2. Ubicuidad: la sincronización de archivos es la clave

Otro de las cuestiones clave es poder acceder a los archivos y trabajar con ellos cómodamente desde cualquier ordenador. Una de las soluciones bastante extendida, y que desaconsejo totalmente, es el uso de una unidad externa de almacenamiento, como un pendrive USB o disco duro externo. El uso de este tipo de dispositivos para mover datos de un equipo a otro, puede provocar que tengamos distintas copias de un mismo archivo, sin poder asegurar cuál es la última versión del documento. Dejemos los lápices USB como último recurso.

La solución más práctica a este problema de acceso a los documentos pasa por la sincronización de los archivos, un proceso mediante el cual podemos disponer en varios equipos de copias de los archivos siempre actualizados a la última versión.

Uno de los servicios más eficaces para este propósito es Dropbox, que utiliza Internet como repositorio central para los archivos. Conectando cada uno de nuestros equipos (PC, netbook, móvil, etc.) a este almacén de documentos, aseguramos que disponemos de los mismos documentos en varios ordenadores con los últimos cambios realizados en cualquier de ellos. Además, esta forma de enlazar nuestro sistema de archivos con este servicio en Internet permite trabajar con los documentos de forma natural, sin necesidad de realizar las acciones extra como «descargar» y «subir» de Internet el archivo en cada modificación. Simplemente abrimos, escribimos y guardamos el documento como hacemos habitualmente. Dropbox consigue, de un modo completamente transparente para el usuario, sustituir el archivo que acabamos de modificar con la última versión. Por otro lado, si algo falla en alguno de los equipos, siempre tenemos una o varias copias de seguridad de los datos.

Dropbox está disponible para Mac OS X, MS Windows y Linux, por lo que se presenta como la solución perfecta para disponer siempre de nuestros archivos, no sólo entre diferentes equipos, sino también entre diferentes plataformas en un mismo equipo.

El servicio gratuito de Dropbox ofrece actualmente 2 GB de almacenamiento. Ofrece en su versión Pro una capacidad de 50 GB por $9,99 al mes (7,68 €) y 100 GB por $19,99 (15,38 €) al mes, con un descuento si se contrata el plan anual (el de 50 GB anual, sale por 76,15 € en lugar de 92,21 €) . Personalmente, es una inversión que merece la pena, teniendo en cuenta que es un servicio de uso diario.

Me quedaría comentar una alternativa libre a Dropbox. Se trata de Ubuntu One, instalado por defecto en la última versión de esta distribución basada en Linux. Como Dropbox, ofrece en su versión gratuita también 2 GB de almacenamiento, con una opción de suscripción para aumentar la capacidad hasta 50 GB.

3. Buscar y encontrar… al instante

La tercera de las claves para lograr una gestión eficaz del sistema de archivos es disponer de un buen sistema de búsqueda y manejo de los archivos. La forma habitual de buscar un archivo es abrir la carpeta raíz donde almacenamos los documentos e ir navegando entre las subcarpetas, para finalmente dar con el archivo. Otra forma es utilizar el buscador de archivos que viene integrado en prácticamente todos los sistemas operativos, no siempre tan eficaz como desearíamos.

Hay herramientas que facilitan estas tareas de búsqueda. Si eres usuario de Mac, una opción interesante que merece la pena probar es Quicksilver. Es una herramienta con multitud de opciones que ofrece al usuario una forma intuitiva y rápida de acceder a diferentes elementos del sistema. Si utilizas Windows o Linux, las alternativas son Colibri y Gnome Do, respectivamente. Todas ellas son aplicaciones de tipo «lanzador de aplicaciones», que se usan sólo con el teclado y que simplifican tanto la tarea de ejecutar un programa, como la de buscar y abrir un archivo. Y además de acelerar el proceso de búsqueda de los archivos, se consigue mantener el escritorio limpio de accesos directos a programas y carpetas del sistema.

Como en otras ocasiones, recomiendo leer el blog ThinkWasabi, en especial la sección Zona Quicksilver, donde encontrarás una interesante colección de artículos para exprimir al máximo esta herramienta para la productividad.

Con una organización sencilla de las carpetas y el uso de herramientas como Dropbox y Quicksilver, es más que suficiente para manejar a diario todos los documentos de una forma eficaz. Y tú, ¿qué herramientas utilizas para gestionar tus archivos?

Enlaces: Dropbox | Ubuntu One | Quicksilver |