Tecnología móvil para el estudio: 5 funciones de tu smartphone que no estás utilizando

Reta a un estudiante a vivir sin su teléfono móvil durante dos o tres días. Mejor en fin de semana. Hazlo a cambio de lo que tú quieras. Lo pensará al menos durante un instante, pero no aceptará el desafío. “Érase un móvil a un joven pegado” podría haber sido también un buen título para este artículo. Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) son parte imprescindible en su mundo, ya casi medio digital, y el móvil, una extensión de su mano.

¿El teléfono móvil como herramienta para el estudio?, se preguntarán algunos TIC-escépticos. Efectivamente, también es posible hacer de la tecnología móvil una herramienta de productividad en los ratos de estudio.

Dicen que nuestros alumnos son nativos digitales (otra etiqueta más para añadir a la larga lista). Sí es cierto que han nacido con la tecnología y han crecido con Internet, y les resulta muy difícil imaginar su rutina diaria sin ellas. Adoran sus teléfonos inteligentes, los llamados smartphones, verdaderos ordenadores en miniatura que están deseando renovar en cada celebración de cumpleaños. Los miman a diario actualizando sus aplicaciones e instalando el nuevo software que va apareciendo. Cierto es que prefieren leer el timeline de Twitter a consultar los artículos de la Wikipedia, pero consumen información constantemente. Viven conectados; socializan en la Red. Este es el perfil del joven nativo digital.

Sus padres, inmigrantes digitales (también a ellos les colocamos una etiqueta), tienen sin embargo otra versión de los hechos. No entienden qué hacen sus hijos mirando de reojo a cada instante la dichosa “pantallita” del móvil. “Se envían mensajitos todo el rato”, dicen. Para ellos el móvil es un elemento de distracción. Y no cabe duda que, mal utilizado, no ayuda precisamente a centrar toda la atención en los libros. No les falta razón.

Es habitual encontrar cierto escepticismo o desconocimiento –en ocasiones ambos- por parte de las familias; no solo sobre el uso de los teléfonos móviles para otros usos, sino sobre cualquier otro tipo de gadgets: reproductores de MP3, consolas de videojuegos, etc. Desde luego, pocos tienen confianza en la tecnología como “compañero” de estudio, en general porque desconocen el potencial de un teléfono móvil para llevar a cabo otras tantas tareas, más allá de realizar llamadas o enviar mensajes. Por otro lado, la sensación que tengo es que los mismos jóvenes que no se despegan ni un segundo de sus “teléfonos inteligentes”, tampoco los exprimen al máximo, y no veo que se planteen utilizar nuevas utilidades en su móvil que podrían ayudarles a organizarse mejor. Y, técnicamente, saben perfectamente cómo aprender a hacerlo.

Nos quejamos una y otra vez de que nuestros hijos, nuestros alumnos, no se organizan, que no recuerdan lo que tiene que hacer, que no se anotan las cosas, que no consultan los diccionarios, que no planifican bien los momentos de estudio, que no desarrollan buenos hábitos de trabajo, que no escriben, etc. Muchas veces no lo hacen sencillamente porque no lo tienen a mano. Son una generación que prefiere utilizar herramientas digitales al papel, por su facilidad y por su accesibilidad. La tecnología digital les ofrece una inmediatez en el acceso a las cosas, algo que no siempre encuentran en el mundo analógico, y el teléfono móvil se presenta como una completísima herramienta para la organización personal. ¿Acaso no llevan siempre el móvil en sus bolsillos? Aprovechemos esta oportunidad que nos brinda la tecnología. Si no puedes con el enemigo (que no lo es), únete a él.

Empecemos por quitarle al teléfono móvil la etiqueta de “elemento de distracción” y descubramos la infinidad de aplicaciones diseñadas para ayudar al estudio y la organización personal. Dejemos de lado posibles escepticismos e intentemos investigar como sacarle punta a esta fantástica herramienta digital. Hay cientos de formas de hacerlo.

Y es que hay vida más allá de Facebook y de Whatsapp. Debes saber que tu smartphone también puede ser…

1. «…tu agenda escolar»

El móvil puede ser una perfecta agenda escolar, elemento fundamental en la organización diaria del alumno, y que siempre conviene tener a mano para consulta. Y muchos nos preguntamos, ¿qué puede estar más a mano para el joven estudiante que su móvil? ¿la «tradicional» agenda escolar de papel? No lo creo. Efectivamente, el móvil puede ser también el perfecto aliado para no pasar por alto ninguna fecha importante del calendario, con la opción incluso de sincronizar toda la información (horarios, exámenes, entregas de trabajos, etc.) con el ordenador y otros dispositivos. Prácticamente todos los teléfono móviles incluyen alguna aplicación de tipo calendario, muchas de ellas con la función de sincronizar todos los eventos a través de Internet.

Con la popularización de métodos y técnicas de organización personal como GTD, también han ido apareciendo en el mercado decenas de aplicaciones móviles para gestionar las tareas diarias; las famosas «ToDo lists», las «listas de cosas que hacer». Quizá no podamos pretender que alumnos de secundaria o bachillerato adopten un sistema de organización tan completo (que no complejo) como GTD, pero si podemos intentar que utilicen alguna de las aplicaciones disponibles en varias plataformas móviles, con el fin de mantener al menos una sencilla «lista de tareas». A veces el propio diseño y funciones de este tipo de programas, puede motivar la realización de las tareas. ¿Acaso hay gesto más gratificante que ir tachando las tareas que vamos realizando a lo largo del día y vaciar la lista al final de la jornada? Herramientas gratuitas como Remember The Milk o Wunderlist pueden ser una fantástica elección.

De momento, la idea de poder anotar en nuestro calendario y gestor de tareas digital, seguramente quedará limitada al entorno fuera del aula, salvo que en los centros educativos cambien mucho las normas al respecto.

2.«…tu compañero en muchas asignaturas»

La oferta de software educativo para dispositivos móviles es inmensa. Podemos encontrar traductores y diccionarios que pueden resultar de gran ayuda en las materias lingüísticas. También disponemos de una amplia variedad de aplicaciones de cálculo y de búsquedas de respuestas para las materias de ciencias. Basta con pasearse por las secciones de educación que prácticamente todos los móviles incluyen en sus tiendas virtuales de aplicaciones.

Apuntes, ejercicios y otros materiales de clase se publican ya en formato digital. Y poder consultar puntualmente algún documento almacenado en “la nube” es algo que también podemos hacer desde nuestro teléfono móvil. Siguen apareciendo nuevos servicios en Internet ofreciendo alojamiento para nuestros archivos, y las aplicaciones para sincronizarlos en nuestros dispositivos electrónicos, mejoran en cada nueva versión. Aplicaciones como Dropbox o Google Drive ofrecen este servicio de almacenamiento.

Y en general, cualquier recurso didáctico disponible en la Red está disponible desde el móvil. El navegador es la ventana a la mayor biblioteca que existe: la Web, donde muchos de los contenidos, incluidos cursos en aulas virtuales, están adaptando ya sus formatos a los nuevos dispositivos móviles para asegurar una consulta mucho más cómoda y rápida.

Con el móvil podemos buscar información, estar al tanto de la actualidad, también escuchar las noticias mediante aplicaciones que ofrecen las emisoras de radio o a través de los podcasts. Tenemos la posibilidad de suscribirnos también mediante aplicaciones (Feedly, Google Reader) a una infinidad de blogs de aula en los que profesores y alumnos publican semanalmente todo tipo de recursos de distintas asignaturas.
Ese pequeño teléfono inteligente que tienes en tu mano puede ser tu libro electrónico. Quizá no tenga el mejor tamaño, ni cuente con todas las prestaciones de una tablet o la comodidad de lectura de un eBook, pero sí es un buen comienzo para descubrir nuevos recursos en la Red.

3. «…tu tablón virtual de ideas»

No siempre tenemos un post-it a mano para anotar aquello que queremos recordar o paa registrar esa genial idea que acaba de pasar por nuestra cabeza. Cada sistema operativo móvil incorpora su propia aplicación para tomar notas, normalmente de diseño y funcionalidad muy sencillos, pero que pueden cumplir perfectamente el propósito de crear notas.

Sin embargo, merece la pena explorar otras alternativas, algo más sofisticadas, sobre todo si el número de anotaciones que hacemos a diario crece y crece, y queremos que nuestro móvil sea nuestro archivador para todo. Tal y como sucede en nuestro mundo no digital, a veces será necesario dar un paso más y clasificar las notas en libretas, asignarles etiquetas según el tema, adjuntar una imagen o un enlace de Internet. Y la aplicación que no puedo dejar de recomendar y que cubre todas y cada una de estas necesidades, no es otra que Evernote.

Tu móvil puede ser también tu tablón virtual para los momentos de lluvia de ideas. Aplicaciones como Skitch ofrecen la interfaz necesaria para crear anotaciones con formas y dibujos, para registrar y compartir las ideas de forma más rápida. Otras como Idea Sketch o SimpleMind, están diseñadas para crear mapas conceptuales. Y, ¿qué hay de la cámara integrada en tu teléfono? Utilizarla para compartir nuestras obras de arte fotográficas en Instagram puede estar bien, pero hacer fotos o grabar un vídeo, pueden ser perfectamente otra forma muy válida –y efectiva- de capturar ideas, como lo es utilizar una sencilla aplicación con la función de grabadora de voz.

4. «…tu planificador del estudio»

Cuando planificamos una tarde de estudio, debemos tomar decisiones sobre el tiempo que vamos a dedicar a cada asignatura, a cada tema o apartado del libro. Un método muy efectivo para la gestión de nuestro tiempo, es conocido como timeboxing. Se trata de establecer bloques (cajas) de tiempo limitado (horas o minutos, dependiendo de la tarea) para dedicar a distintas actividades. Por un lado conseguimos establecer un tiempo máximo para la realización de una tarea, poniendo todo nuestro esfuerzo y concentración en ella. También garantizamos que realizamos pausas entre tareas, evitando estar sentado toda una tarde frente a los libros (algo que no sé si ocurre con demasiada frecuencia…).

La técnica Pomodoro puede ser perfecta para este propósito y existen decenas de aplicaciones móviles que implementan este particular reloj que divide el trabajo en bloques de 25 minutos. Otras aplicaciones, algo más sofisticadas, permiten personalizar los espacios de tiempo y establecer los minutos para cada una de las tareas. Este es el caso de 30/30. Con un diseño muy atractivo, podemos incrementar o reducir el tiempo asignado a cada tarea en cualquier momento, así como cambiar el orden de las tareas y ver en todo momento a qué hora finalizará la jornada de estudio y trabajo.

¿Trabajas mejor con música? Aunque es una elección bastante personal, sí es cierto que para determinadas tareas (diseño, plástica, lectura, etc.), algo de música puede ayudar a aumentar la concentración. No olvides que para estos momentos de trabajo, tu teléfono es un completo centro multimedia.

5. «…tu registro diario»

Sabemos que la calidad del tiempo de estudio depende en gran medida de la organización y hábitos adquiridos también en otros ámbitos, no solo de las técnicas y buenas prácticas que alguna vez nos enseñaron a aplicar en cada una de las asignaturas. Nadie duda que el modo en que se organiza el resto de actividades extraescolares a lo largo de la semana, el tiempo que pasamos frente al televisor o navegando sin rumbo fijo en Internet, pueden influir negativamente en los momentos de estudio. Pero, ¿cómo realizar un seguimiento de estas actividades? ¿cómo medir el progreso cuando intentamos adquirir un determinado hábito? Bien, hay muchos servicios en Internet que permiten “jugar” con esta idea. Y las aplicaciones móviles nos lo ponen en bandeja: ¿por qué no conocer con todo nivel de detalle en qué invertimos nuestro tiempo? Estas aplicaciones facilitan el trabajo de ir anotando lo que vamos haciendo en cualquier momento y lugar. De nuevo, Internet es la clave.

Entre los muchos servicios de Internet que se pusieron de moda hace ya un tiempo, no hay que pasar por alto aquellos que nos permiten hacer “check-in” en un lugar, una actividad o incluso un concepto. Prácticamente todos ellos cuentan ya con su propia aplicación móvil, con la que podemos anotar el lugar en el que acabamos de estar (Foursquare), la última película que hemos visto (IMDb, Miso), la canción que estamos escuchando (Spotify), el progreso de lectura de un libro (Goodreads), lo que hemos comido, caminado o dormido (FitBit), los detalles sobre cualquier actividad física que hayamos realizado (RunKeeper, Endomondo) o incluso… aquello en lo que estamos pensando (opción que incorpora GetGlue).

Así, muchas de estas aplicaciones móviles han ido integrando también el concepto de “gamificación”, que no es otra cosa que el uso del juego para hacer más atractivo y lúdico el pesado trabajo de llevar un registro diario de nuestra actividad diaria. Como si se tratara de cualquier otro juego de ordenador, estas aplicaciones suelen establecer algún tipo ranking que permite comparar nuestra actividad con la de otros usuarios del servicio, a medida que se van alcanzando determinados objetivos por los que se obtienen puntos o medallas. De eso se trata precisamente: el hábito como un juego. El seguimiento bien podríamos hacerlo sobre papel, pero quizá no sería tan divertido (al menos para un nativo digital). De todas las aplicaciones, probablemente Lift es la que está diseñada expresamente para realizar el seguimiento de nuestra propia lista de hábitos. Destaca por su interfaz minimalista y funciones simples.

Es posible que muchas de las ideas presentadas en estos cinco puntos no terminen de convencer lo suficiente, y haya quien no consiga imaginar un uso del teléfono móvil que no sea el de realizar llamadas, compartir en redes sociales o intercambiar mensajes en Whatsapp. Pero no es cuestión de imaginación. En Internet, tenemos a nuestro alcance una infinidad de aplicaciones móviles dispuestas a echar una mano también en otros ámbitos de nuestra vidas, y a hacer de la organización personal y el estudio una tarea una poco más fácil cada día.

Como ya avisé al comienzo de este artículo, la lectura no era apta para TIC-escépticos.

La actualidad (e historia) informática también es cultura general

Durante este mes nos han dejado Steve Jobs y Dennis Ritchie. Los dos hicieron grandes aportaciones al mundo de la informática. Todos relacionan a Jobs con el iPhone, iPad y todo gadget que luzca una manzanita. Su paso por Pixar (Walt Disney) quizá no sea tan conocido. ¿Pero quién fue Dennis Ritchie?, se preguntarán algunos (seguramente muchos).

Dennis MacAlistair Ritchie (9 de septiembre de 1941 – 12 de octubre de 2011) fue un científico computacional estadounidense. Colaboró en el diseño y desarrollo de los sistemas operativos Multics y Unix, así como el desarrollo de varios lenguajes de programación como el C, tema sobre el cual escribió un célebre clásico de las ciencias de la computación junto a Brian Wilson Kernighan: El lenguaje de programación C. Recibió el Premio Turing de 1983 por su desarrollo de la teoría de sistemas operativos genéricos y su implementación en la forma del sistema Unix. En 1998 le fue concedida la Medalla Nacional de Tecnología de los Estados Unidos de América. El año 2007 se jubiló, siendo el jefe del departamento de Investigación en software de sistemas de Alcatel-Lucent.

Comentaban en Linux Hispano el trato diferente que se había dado a ambas noticias; sobre cómo el anuncio del fallecimiento de Dennis Ritchie aparecía en un segundo plano, mientras que para Steve Jobs había reservado un espacio para un homenaje, con detalles sobre su trayectoria e hitos en Apple.

No cabe duda que han sido muchos los logros de Jobs en Apple. Pero también personajes como Dennis Ritchie contribuyeron enormemente al desarrollo de la informática tal y como la conocemos ahora. De hecho, Mac OS X de Apple, está basado en UNIX, sistema operativo desarrollado en 1969 por un grupo de empleados de los laboratorios Bell de AT&T, entre los que figura Dennis Ritchie.

Steve Jobs, y también Bill Gates (Microsoft), son probablemente dos de los personajes más conocidos del mundo de la informática, quizá porque salen más en los medios. Los más portadas dan, pero no los más importantes. Los miles de millones de euros que mueven sus empresas siempre tienen hueco en cualquier diario. Recomiendo echar un vistazo a esta infografía sobre los éxitos empresariales de estos dos personajes.

Sobre actualidad informática

Hoy por hoy, estar bien informado no sólo es visitar las secciones de economía, política o deportes en los periódicos. También la actualidad informática es cultura general. Es por ello que propongo a los alumnos una actividad sobre búsqueda y suscripción a noticias de actualidad.

Reunir información, seleccionar y leer

En cuestiones de tecnología, especialmente del mundo de la informática, una noticia publicada hace un par de semanas, ya es historia. Por tanto, es importante leer mucho sobre el tema, accediendo a un número importante de fuentes de información y facilitando la tarea de seleccionar y finalmente leer los contenidos.

Imaginemos que queremos seguir diariamente decenas o cientos de fuentes de información (páginas de Internet). Abrir el navegador web para acceder a cada una de ellas y comprobar si hay algo nuevo, no es realmente cómodo. ¿Por qué no hacer que la información sencillamente llegue a nosotros, sólo si hay algo nuevo publicado, en lugar de tener que visitar una tras otra las páginas que nos interesan? La clave es la suscripción RSS.

¿Qué es RSS?

RSS son las siglas de Really Simple Syndication, un formato XML para sindicar o compartir contenido en la web. Se utiliza para difundir información actualizada frecuentemente a usuarios que se han suscrito a la fuente de contenidos. El formato permite distribuir contenidos sin necesidad de un navegador, utilizando un software diseñado para leer estos contenidos RSS (agregador).

¿Cómo saber si una página ofrece suscripción RSS?

Las webs que ofrecen el método de suscripción RSS, muestran en sus páginas el icono o el texto de RSS. Se trata tan solo de buscar ese logo o el texto RSS, para acceder a un enlace especial que nos permitirá recibir la información.

Tener cultura informática es estar al tanto de las novedades, pero también es conocer un poco la historia; quiénes son o fueron Alan Turing, John von Neumann, Vannevar Bush, Tim Berners-Lee, Richard Stallman, Linus Torvalds, Claude Shannon, Ada Lovelace, Shawn Fanning, Mark Zuckerberg, Sergey Brin o Larry Page. Recuerdos de la asignatura de Historia de la Informática y Metodología de la Ciencia en la carrera…

Infografía | Bill Gates vs. Steve Jobs (vía Pizcos.net)
Actividad | Actualidad Informática (3 páginas, PDF)
Historía de la Informática | Portal sobre Informática en Wikipedia

Cómo empezar este curso con las TIC y no morir en el intento

En está ocasión he querido resumir algunos consejos, especialmente para profesores, pero que igualmente pueden servir para cualquiera que quiera lograr un poco de orden digital en su trabajo. Se me ocurren varias cosas (pequeñas cosas) que puedes empezar a hacer durante este primer mes de septiembre para entrar con buen pie en el “mundillo” de las TIC. Una pequeña acción, un pequeño hábito puede ser un buen comienzo para conseguir moverse como pez en el agua en la infinita lista de programas, plataformas y otros servicios de internet que van apareciendo a diario.

 

1. Deshazte de tu lápiz USB

Los lápices USB o pendrives parecen poseer la extraña propiedad de atraer todos los virus, y si no tomamos medidas, acaban infectando todo aquello que tocan. ¿Cuántas veces analizas con el antivirus tu lápiz USB? Probablemente nunca. De casa al trabajo y del trabajo a casa, intercambiamos todo tipo de virus. ¡Tira ya tu lápiz USB! (o regálaselo a algún incauto).

Este es un buen ejemplo de pequeña acción que seguro nos lleva a un gran cambio en nuestra forma de trabajar. Como regla general, se trata de utilizar el lápiz USB sólo como último recurso de emergencia, cuando ya no hay otra opción para copiar u organizar tus archivos; y te aseguro que la hay. Ya hace un tiempo que aparecieron servicios gratuitos en internet para la sincronización de archivos, como Dropbox, Ubuntu One o SugarSync. De esta forma podrás tener disponibles todos tus archivos en cualquiera de tus equipos, sea PC, portátil o móvil; y además, tendrás siempre una copia de seguridad siempre en Internet.

Y ordena tus archivos. Seguro que el 90% de los documentos que manejas a diario son en soporte digital. Antes de empezar el curso, dedica un buen rato a crear una buena organización de carpetas, con sentido común, práctica y sencilla; y sin demasiados niveles, esto es, carpetas dentro de carpetas…hasta el infinito. Evita esto último a toda costa.

2. Cuida tu correo electrónico.

Además de Aulas Virtuales y otras plataformas para el aprendizaje, el correo electrónico sigue siendo una de las herramientas de comunicación más utilizadas por profesores con alumnos y padres. Como si de cualquier circular o noticia en la web se tratara, es esencial cuidar todos los aspectos en la redacción del correo electrónico (aspectos de estilo y forma; la ortografía y gramática supondremos que es impecable…).

Probablemente dispones ya de una cuenta de correo electrónico que tu centro te ha proporcionado, del tipo usuario@micolegio.com. Asegúrate de incluir siempre una firma en cada uno de los correos electrónicos que envías. Es una cuestión de imagen. Al menos debe aparecer tu nombre completo, dirección de email, nombre, web y algún teléfono del centro. Todos los gestores de correo (Outlook, Thunderbird, Mail, etc.) cuentan con esta función, y también todos los servicios de correo webmail (GMail, Yahoo, Hotmail, etc.).

Si tu cuenta de correo electrónico, por motivos de comodidad o de espacio, está redirigida a otra cuenta de uso gratuito (es habitual GMail), configura convenientemente la cuenta para poder enviar siempre desde la dirección de correo del centro. Este último es un pequeño detalle que hay que cuidar; recibimos sin problemas los emails enviados a yo@micolegio.com, pero quizá estamos respondiendo al mensaje desde miusuario@gmail.com. Este es un error habitual (que responde a la pregunta: “¿por qué tienen mi dirección personal de email?”)

Finalmente: no olvides consultar nuevos mensajes, al menos una vez al día. Intenta adquirir el hábito.

3. Conoce la blogosfera de la educación

Suscríbete a varios blogs sobre educación y TIC, algunos de carácter general y otros de tu especialidad. La suscripción a blogs es una manera sencilla de estar al tanto de las novedades sobre recursos y actividades disponibles para aplicar las TIC en tu asignatura. Hay miles de blogs, y por tanto miles y miles de materiales que pueden ser de gran utilidad. También encontrarás reflexiones, experiencias y otros consejos como los que estás leyendo ahora mismo.

Para la suscripción, si ya dispones de una cuenta en GMail, puedes empezar con Google Reader. Busca en internet blogs sobre los temas que te interesan y organiza allí todas las lecturas. Y, créeme, la blogosfera de la educación es muy amplia; todo lo que necesitas está allí.

4. Organízate, como sea, pero… ¡organízate!

No importa qué método emplees para organizar tus tareas diarias. Simplemente busca y selecciona uno o construye el tuyo propio. Puede ser tan simple como una lista de tareas que puedas ir tachando, o tan completo (que no complejo) como conocidos métodos de productividad (GTD, ZTD, …).

Sea cual sea el método, propongo que experimentes con una versión digital del mismo. Es decir, si mantienes una simple lista de tareas, hazlo en un archivo de procesador de textos (MS Word, OpenOffice, Bloc de notas, etc.). Si te atreves con algún sistema de organización de eficacia probada, puede intentarlo con software o servicios web que permiten implementar estos métodos, como Remember The Milk (el que personalmente uso), Wunderlist, Things, etc. He probado todos ellos en distintos momentos, y son realmente buenos.

5. Prueba la agenda digital.

Ya he comentado en alguna ocasión las ventajas de gestionar nuestra agenda en la web, función que ofrecen conocidos servicios como Google Calendar. Cabe destacar la facilidad para añadir y modificar eventos, la posibilidad de combinar agendas, la opción de compartirla con otros usuarios en internet, recibir notificaciones, acceder desde nuestro móvil, integrarla con otros servicios (como de gestión de tareas), la opción de poder buscar eventos en nuestra agenda, etc.

Un paso importante en el uso de las TIC para el trabajo diario, y todo un avance en la organización personal, es el uso de una agenda en Internet. Y si el único inconveniente es no poder acceder a nuestros datos cuando no disponemos de conexión a internet, este es un asunto que ya está más que resuelto con muchos de los servicios que ofrecen la función de agenda.

6. Pon a punto tu portátil

Si vas a empezar a utilizar tu portátil en tus clases,  antes de empezar, asegúrate de que todo funciona. Es más que recomendable hacer un poco de limpieza en el sistema con cierta frecuencia, sea este un sistema Windows, Linux, Mac o cualquier otro. Y si tienes oportunidad de reinstalar todo el sistema, tu equipo lo agradecerá (un formateo es siempre la limpieza más efectiva). Es imprescindible que el sistema funcione a la perfección para que el uso de portátil en el aula sean todo ventajas.

Comprueba que tienes instalados todos los programas que puedas necesitar, al menos para las próximas semanas. Mantén el orden de tus archivos en tu equipo, al menos de los que te verás obligado a mostrar en clase. Tu escritorio es un reflejo de tu organización personal.

¿Tienes todos los cables necesarios para usar tu equipo en el aula? Comprueba días antes, si puedes, que el proyector funciona correctamente con tu portátil, que la resolución es la correcta y que las presentaciones y programas se muestran sin problemas. Si tu centro dispone de Wi-Fi, comprueba que tu equipo está correctamente configurado para acceder a Internet y que puedes establecer conexión de forma regular.

7. Networking… ¡conéctate!

Gran parte de lo que aprenderás a partir de ahora lo encontrarás leyendo en la web. No te quedes ahí; ve un paso más allá y participa activamente comentando en los blogs que has empezado a leer. Busca grupos e hilos de discusión en las redes sociales (Facebook, Google+, etc.) a los que te interese unirte y empieza a opinar, comentar y compartir. De eso se trata la Web 2.0. Leer y participar con frecuencia en los blogs, a la larga, produce el mismo efecto en muchos usuarios: acaban abriendo uno. Tú también puedes tener un blog.

Y si por momento el proyecto de blog se queda grande (no veo ninguna razón), nada te impide crear una cuenta en Twitter y compartir lo mismo en menos de 140 caracteres. Contacta con otros docentes y profesionales de la educación. Existen “listas en Twitter» que reúnen a cientos y miles de profesores con las mismas inquietudes que tú. Comparte, comparte y comparte.

8. Mete este año un pingüino en tu ordenador

Si no lo has hecho todavía, ya es hora: instala Linux en tu ordenador. Aunque no tengas intención de llevar a cabo ningún proyecto con él, ni utilizarlo para tu trabajo diario, instálalo. Desde luego, si no lo tienes, nunca tendrás la curiosidad de “jugar” un rato con él. Se suele empezar los primeros días navegando, luego manejando tus primeros archivos y, sin darte cuenta, con el tiempo terminarás haciendo prácticamente todas tus tareas con este sistema operativo libre. Para empezar recomiendo Ubuntu o un sistema similar.

(Nota: la mascota de Linux es TuX, un pingüino)

9. Paso a paso

Planifica lo que vas a aprender. En general, cuando profundizamos un poco en las TIC, nos muestran infinitas listas de programas y posibilidades, y es normal que no sepamos muy bien por dónde empezar, pensando que no seremos capaces de aprenderlas todas. Sencillo: haz una lista y empieza por la primera.

Paso a paso. Puedes empezar, por ejemplo, anotando en una lista un proyecto para cada mes. «En septiembre organizo mis archivos en internet» — me deshago de mi pendrive—, «en octubre resuelvo dudas sobre el procesador de textos«, «en diciembre me atrevo a usar Linux« (que previamente has instalado a principio de curso) para algunas tareas, como navegar y escribir algunos documentos, «en enero centro mi atención en recursos y uso de la Pizarra Digital Interactiva» (PDI), «en febrero asisto a algún curso de formación por cuenta propia» (los hay presenciales y virtuales, y muchos son gratuitos), «en marzo abro un blog» (WordPress, Blogger), etc.

Y sé realista; recuerda que «el que mucho abarca poco aprieta».

10. Busca un tutor TIC

Seguro que hay alguien dispuesto a echarte una mano con esto de las TIC. Siempre hay algún amigo o compañero a quien no le importa resolver las pequeñas dudas y seguramente disfruta haciéndolo. En esto de la informática, se empieza siempre de la mano de alguien. Con el tiempo, uno termina soltándose y empieza a investigar y aprender por sí mismo. Busca un tutor para este curso 2011/12.

El blog en tu correo electrónico

En junio explicaba cómo seguir este blog y otros tantos a través del sistema de suscripción RSS. Con este modo de suscripción, al igual que el correo electrónico y con un servicio en Internet o programa diseñado para ello, las nuevas publicaciones del blog al que nos suscribimos llegan a una bandeja de entrada que podemos revisar, clasificar, leer y compartir cómodamente. Pero no es la bandeja de entrada de nuestro e-mail.

Algunos de vosotros todavía no habéis entrado de lleno en la web 2.0, y para eso escribo también este blog, para haceros llegar de la forma más didáctica posible todas las novedades de esto del dospuntocerismo aplicado a la educación. Si conocéis Facebook o Twitter, ya es un paso. Podéis encontrar algunos recursos sobre la Web 2.0 en está wiki (otro servicio 2.0) que utilicé para un curso de formación.

Si no queréis perderos nada de este blog, de momento podéis suscribiros a la antigua usanza: a través del correo electrónico, con este formulario (click sobre la imagen para acceder):

Para algunos… ¡bienvenidos!

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Cómo seguir este blog… y otros tantos

Quería dedicar unas primeras entradas en este blog a tratar algunos aspectos de organización de la información. No importa a qué te dediques; si en tu trabajo necesitas recurrir continuamente a distintas fuentes de información para estar al tanto de las novedades en tu sector, seguro que en algún momento has sentido la necesidad de organizar todas las páginas webs que visitas semanalmente, y de encontrar algún modo de seguir el mismo orden de lectura para no dejar fuera ninguna información importante. Si eres profesor, seguro que visitas con frecuencia la página de tu colegio, el BOE, y cada vez más los blogs educativos de referencia, que nos mantienen informados y que tantas ideas nos dan. En efecto, hay un modo de organizar todas nuestras lecturas y se llama RSS.

Si conoces este formato para compartir contenidos en la web, probablemente no le saques mucho jugo a esta entrada (te invito a leerla igualmente). Si en cambio RSS no te suena de nada, quédate, porque debo suponer que hasta ahora, para visitar cualquier de estas páginas, introduces la dirección de Internet en el navegador, esperas a que cargue la web, buscas las noticias que te interesan y empiezas a leer. Bien, olvida esta forma de leer contenidos en Internet, porque es hora de que empieces a utilizar las suscripciones RSS. Exactamente igual que el correo electrónico y con un servicio en Internet o programa diseñado para ello, las nuevas publicaciones en todos los blogs a los que nos suscribimos llegan a una bandeja de entrada que podemos revisar, clasificar, leer y compartir cómodamente.

Para suscribirte a un blog con este sistema, primero debes comprobar que el blog ofrece el servicio de sindicación RSS. A modo de introducción, resumo en 5 ideas cómo empezar a reunir y difundir tus lecturas de blogs, temas que trataré por separado en próximas entradas:

1. Buscar el feed RSS (así se llama) en la página principal del blog. A partir de ahora, cuando descrubras un nuevo blog que te interese seguir, ya no tendrás que guardar el enlace de la página en “Favoritos” para visitar la web en otro momento. De hecho, no tendrás que volver a visitarla. El primer paso será buscar el enlace al feed RSS, que suele aparecer con el texto y/o icono RSS. Basta con hacer clic sobre él para proceder a la suscripción. En este blog aparece en la zona superior de la página.

2. Elige un lector de feeds RSS. Para reunir todos los blogs en el mismo sitio, necesitarás un programa o servicio lector de blogs. Aunque existen programas diseñados para ello que se pueden instalar en nuestro ordenador (incluso los navegadores web cuentan con esta funcionalidad), lo más práctico será buscar un buen servicio web que funcione como lector de feeds. Personalmente, y para los que empiezan, recomiendo Google Reader. Es muy probable que ya dispongas de una cuenta de correo electrónico en GMail. Si es así, el proceso para empezar a llenar tu lector de blogs es realmente sencillo. Accede a la dirección: www.google.es/reader e inicia sesión con tu cuenta de GMail.

3. Organiza tus lecturas. Recuerda que podrás leer todos los blogs en la misma página web. No necesitas acceder a la web que publica los contenidos, sino que estos llegan a un sistema de bandeja de entrada. Cuándo y cómo procesar esa bandeja de entrada es una cuestión que merece una entrada completa, aunque adelanto que hay publicadas varias propuestas interesantes en cualquiera de los blogs sobre organización personal. Si sólo son tres o cuatro las páginas que visitas, probablemente el uso de RSS no tiene mucho sentido. Sin embargo, puedo asegurar que con el tiempo verás crecer el número de fuentes de información, y utilizar los “Favoritos” de tu navegador web ya no será una solución práctica.

4. Opina y comparte lo que lees. Seguro que tienes algo que decir acerca de lo que acabas de leer. Lo más habitual es dejar un comentario en la web original del autor, opinando sobre su publicación. Una parte importante de los contenidos de un blog son los comentarios que dejan los lectores, y que el propio autor del blog va leyendo y respondiendo. Pero si de momento escribir no es lo tuyo, al menos debes saber que tienes la posibilidad de compartir de vez en cuando lo que te ha interesado (o lo que no). Prácticamente todos los lectores de blogs cuentan con la función de compartir las entradas que leemos. Si tienes cuenta en Facebook, Twitter u otras redes sociales, seguramente podrás hacer llegar a otros usuarios los artículos que lees con un sólo clic.

5. (Querer) disponer de unos minutos al día o a la semana para revisar las novedades en los blogs que sigues. La lectura de blogs mediante un lector de feeds es realmente cómoda: de un vistazo puedes leer los titulares, marcar lo que crees que puede interesarte y finalmente leer los contenidos. Estoy seguro de que dispones al menos de 1 hora a la semana para revisar tu bandeja de entrada de blogs, leer algunos de ellos y dejar algún comentario. Es así como irás entrando poco a poco en la comunidad de blogs; y quién sabe si en unos meses estarás empenzando a escribir el tuyo.

De momento, ya sabes: busca el enlace RSS de este blog, suscríbete con tu lector de feeds, lee, opina y comparte!

También puedes estar al tanto de las novedades mediante la suscripción por e-mail.

Imagen: rss_header de Chesi – Fotos CC