4 formas de meter un ocelote en tu ordenador

En mi lista de propuestas sobre «Cómo empezar con las TIC y no morir en el intento», incluía la aventura de «Meter un pingüino en el ordenador» durante este curso 2011/12. Lo del pingüino es por TuX, la mascota de Linux. Cuando uno decide «hacer el cambio» y pasarse a Linux, debe en primer lugar decidir qué distribución (qué versión) de este sistema operativo libre quiere instalar. Mi recomendación es Ubuntu.

Como ya hice en este blog con el Suricato Inconformista y el Narval Elegante, os presento la nueva versión 11.10 de Ubuntu: Oneiric Ocelot. Para las versiones de esta popular distribución de Linux se elige siempre un nombre de animal y un adjetivo en inglés, que coinciden en su primera letra. Recientemente la «M» en Maverick Meerkat, la «N» en Natty Narwhal y ahora es el turno de la «O» con Ubuntu «Oneiric Ocelot».

Hace unos días hablaba de software libre y código abierto y compartía una actividad para realizar con alumnos de la ESO. En ella proponía elaborar una lista de la compra, comparando el coste de equipar un ordenador de programas libres y de hacerlo con software que no lo es. En general, el software libre está disponible para libre descarga, lo cual no supone ninguna inversión económica a nuestros bolsillos.

El sistema operativo es el software fundamental del ordenador. Sin él no podemos administrar y usar los distintos programas que necesitamos a diario. Y aunque todavía lo habitual es encontrar Windows en casas y oficinas, también podemos hacer que nuestro sistema operativo sea libre y Ubuntu puede ser muy buena alternativa. Pero, ¿como puedo tener Ubuntu en casa?

Durante este curso dedicaré más de un post a detallar las distintas formas de tener Ubuntu en casa.

En el sitio oficial de Ubuntu podemos ver las distintas opciones de instalación o uso de este sistema operativo. Con estas alternativas de instalación y la opción de virtualización, al menos contamos con 4 opciones diferentes de tener Ubuntu:

  1. Descargar e instalar. Podemos descargar un CD con Ubuntu que luego utilizamos para instalarlo de forma permanente en nuestro equipo.
  2. Probarlo simplemente. Bien desde el CD que hemos descargado o desde un lápiz USB podemos probar el sistema operativo. Un Ubuntu «de un sólo uso».
  3. Ubuntu «desde Windows». Como si de cualquier otra aplicación se tratara, podemos utilizar el instalador Wubi para disponer de Ubuntu en nuestro equipo.
  4. Ubuntu Virtual. La opción de virtualización consiste en instalar en nuestro sistema operativo actual (probablemente Windows o Mac) un programa como VirtualBox, mediante el que podemos instalar sistema operativos adicionales llamados «sistemas invitados».

¿Y qué aspecto tiene Ubuntu? Lo puedes descubrir en un tour que ofrece el sitio oficial vía web.

Enlaces | Ubuntu.com | Descargar Ubuntu | Instalador Wubi | Tour
Más sobre Ubuntu | Wikipedia
Fotografía Ocelote | Wikipedia – Ocelote en Faunia

Software libre, arquitectos y pasteles

Explicar el concepto de software libre no siempre resulta sencillo. Que me disculpen los informáticos más puristas por las analogías utilizadas para explicar la idea, pero estarán de acuerdo en que, para alumnos de la ESO, es un primer paso para comprender el concepto de software libre y código abierto.

Si buscamos una definición encontramos que “el software libre se refiere a la libertad de los usuarios para ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, modificar el software y distribuirlo modificado”.
La idea de ejecutar, copiar y distribuir un programa es fácil de comprender; lo habremos hecho más de una vez, incluso cuando no debíamos (que tire la primera piedra…). Ejecutar un programa es “abrirlo para usarlo”. Copiar un programa es leer el programa original, bit a bit, para obtener una copia digital exacta del producto. Distribuir un programa es poder entregar copias del programa a quien queramos.

Lo que quizá no está tan claro es qué es eso de poder “estudiar y modificar” el software. Para comprender esta idea, antes hay que conocer el proceso de creación de un programa, qué elementos son necesarios. Es en este punto donde hay que hablar del código fuente.

No todo el mundo conoce qué hace exactamente un programador informático. Es el profesional que en una de las fases de desarrollo del software “escribe” el programa. Así que un primer intento para explicar la idea de código fuente puede ser hablar de arquitectos y planos.

Nadie confiaría en la construcción de un edificio si los albañiles empezarán a construir el Día 1 sin haber recibido ninguna instrucción. Sería impensable levantar el edificio sin unos planos creados por un arquitecto, porque en esos diseños y otros documentos vienen registradas indicaciones detalladas sobre el proceso correcto de la obra. De hecho, el mismo arquitecto podría construir el mismo edificio en otro lugar del mundo siguiente los mismos pasos, utilizando los mismos planos.

El proceso de creación de un programa es similar. Son necesarios unos planos, que llamamos código fuente, donde están “anotadas” de forma exacta (mediante algoritmos) cada una de las instrucciones, los cálculos, cada paso del funcionamiento del programa informático.

Volvamos a la definición de software libre. Una de sus características es la libertad de cualquiera de nosotros para “estudiar y modificar” el programa. Para ser más exactos lo que se puede estudiar y modificar no es el programa, sino el código fuente del programa. ¿Qué significa esto? ¿Qué ventajas tiene?

El programa final se obtiene a partir del código fuente, cientos, miles o millones de líneas con instrucciones que detallan “qué hace el programa”. Entonces, ¿podemos cambiar su funcionamiento? Así es. Podemos cambiarlo y mejorarlo. Imaginad que pudiéramos acceder al código fuente de un juego de ordenador y que tuviéramos los conocimientos y el tiempo para modificar el código y diseñar nuestra propia versión del juego. Esto sólo es posible si es software es libre.

Y sin con arquitectos y planos todavía no queda claro el concepto, otra de las analogías utilizadas viene del mundo gastronómico, con pasteles y recetas. Ya puede uno imaginar que en este segundo intento de explicar el software libre, el pastel es el programa y la receta es el código fuente.

Sobre el tema de software libre propongo a algunos alumnos hacer una lista de la compra (de software). ¿Cuánto nos costaría equipar a un ordenador con los programas básicos para poder trabajar a diario? En general, el software libre es gratuito y, por tanto, el coste de tener un equipo con todo tipo de programas es 0 euros. Aunque hay muchos programas gratuitos en Internet (freeware), en general el software que está más generalizado entre los usuarios utiliza un sistema de licencias (de uso del programa) por las que hay que pagar una cantidad, lo que incrementa el coste final del equipo. Un ordenador no sólo vale lo que marca la etiqueta en la tienda; también hay que tener en cuenta lo que nos costará «llenarlo de programas».

Hay que buscar otras opciones. Alternativas libres.

Fotografía | Source code ON PAPER de Tim Lucas | House Plans: Side Left de Anton Raath
Enlaces | Software Libre | Código Fuente
Vídeo | Software Libre (Recetas de Cocina)

Un pingüino en el aula (y en casa)

Apostaría que estás leyendo esta entrada con un navegador web instalado en Windows. ¿Me equivoco? Si es así, sigue leyendo. En caso contrario, quizá ya sabes de que te voy a hablar. Quédate también.

Echando un vistazo a los últimos datos sobre cuota de mercado de los distintos sistemas operativos (marzo de 2011), es muy poco probable que estés accediendo a esta página con un ordenador con Linux. Este sistema operativo se lleva 0,96 % del total, frente al 5,25% de Mac y el 89,58% de MS Windows. Y el hecho de que se utilice más, no quiere decir que sea mejor. Muchos usuarios se empeñan en utilizar el producto de siempre porque es «el de toda la vida». Que no se lo cambien. ¿Y por qué no? ¿Recordáis aquel anuncio que terminaba con la frase «Busque, compare y se encuentra algo mejor, compre»? En el mundo de los sistema operativos, si uno busca y compara, siempre encuentra algo mejor. Y en general suele ser Linux, que además es gratis. Y de todas las opciones Linux, la que quiero recomendar en esta ocasión es Ubuntu.

Natty Narwhal (Narval Elegante) es la nueva versión de Ubuntu. Se anunciaba ayer en la página oficial de este sistema operativo, cuya popularidad está creciendo entre los usuarios que nunca antes habían trabajado con Linux. En octubre del año pasado ya hablé aquí de las características de la versión anterior. Lógicamente, la nueva versión 11.04 trae unas cuantas.

Pero… ¿qué es exactemente Ubuntu, por qué es libre y cuánto hay que pagar por él?

¿Qué es Ubuntu?

Ubuntu es un sistema operativo libre y de código abierto que comenzó su andadura en 2004. A muchos les resultará más familiar el nombre Linux. Bien, Ubuntu es una distribución («versión») de Linux, como distribuciones son también Debian, Fedora, openSUSE o Madriva, entre otras muchas.

Ubuntu es libre

¿Y qué significa que Ubuntu es libre? Según la Free Software Foundation (Fundación de Software Libre), el software libre se refiere a la libertad de los usuarios para ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, modificar el software y distribuirlo modificado.

Para el usuario no experto en informática, las primeras libertades son probablemente las que más interesan: la opción de ejecutar, copiar y distribuir libremente el sistema operativo (en definitiva, «pasarle una copia de Ubuntu a un amigo en CD para que pueda instalarlo y usarlo en su ordenador»). Por otro lado, acceder al código fuente del sistema operativo para poder estudiarlo y modificarlo con el propósito de mejorarlo o adaptarlo, son ventajas que quedan en general para usuarios con conocimientos más específicos, no necesariamente de informática, puesto que un experto en idiomas podría colaborar en la traducción de programas.

Ubuntu es gratis

El software que es libre suele estar disponible en Internet de forma gratuita. Que un programa sea libre no implica necesariamente que sea gratuito. Y un software que descargamos gratis en Internet no tiene por qué ser libre. Pensemos en todo el software denominado freeware que aparece en conocidas páginas de descarga. Podemos descargarlo y podemos usarlo, pero no siempre tenemos la libertad de copiarlo, acceder a su código para modificarlo. Ubuntu, además de ser software libre, está disponible para su descarga gratuita en Internet.

Y, ¿qué novedades trae Ubuntu 11.04?

Desde 2004 hemos podido ver como este sistema operativo ha ido mejorando en cada una de sus 13 versiones. Como no podía ser de otra manera, Ubuntu Natty Narwhal también trae nuevas funciones: la nueva barra lateral del escritorio, la desaparición de los menús contextuales en las aplicaciones (que forman ahora parte del panel principal), la incorporación de la interfaz Unity, etc. son algunas de las principales novedades que podéis descubrir en varios vídeos publicados recientemente.

Ubuntu en el aula

¿Y qué encontramos en las salas de informática de los colegios? En España, es parte del temario de las asignaturas de Tecnología e Informática en la ESO, estudiar los aspectos de la «propiedad y la distribución del software y la información» y conocer el «software libre y software privativo, los tipos de licencias de uso y su distribución». Así que además de conocer el sistema operativo Windows en cualquiera de sus últimas versiones (que con toda seguridad es el sistema que la mayoría de alumnos tiene instalado en casa), es más que conveniente conocer alguna alternativa de sistema operativo libre. Y creo que Ubuntu se presenta como una opción muy interesante, no solamente por su coste, completamente gratuito, sino por todas las prestaciones de seguridad y rendimiento, así como por la enorme colección de programas que se pueden instalar con un solo clic.

La incorporación de Linux en las aulas no es nada nuevo. Concretamente en España, existen también versiones de Linux propias de cada Comunidad Autónoma (no en todas): Lliurex (Comunidad Valenciana), LinEx (Extremadura), Guadalinex (Andalucía), Linkat (Cataluña), etc.

Muchos alumnos ya trabajan desde hace tiempo con Linux en las aulas. En las asignaturas de informática se mueven como pez en el agua por el entorno y trabajan con sus archivos con soltura: escriben sus documentos y elaboran sus hojas de cálculo con OpenOffice, editan sus imágenes con Gimp, navegan cómodamente por Internet, etc. Pero, ¿qué sucede cuándo salen del aula?

Ubuntu en casa

Y aquí es donde hay que dar el gran paso: instalar Ubuntu en casa. Se ha dedicado mucho esfuerzo en incorporar Linux en las aulas, pero pocos son los alumnos que deciden instalarlo en sus ordenadores personales, lo que en muchos casos dificulta poder seguir trabajando y practicando.

En próximas entradas daré algunas claves sobre cómo poder utilizar Ubuntu en vuestro ordenador personal. Hay varias formas de instalación, unas más fáciles que otras, y según necesidades: algunos sólo querrán probar, otros desearán mantener también su sistema MS Windows (lo cual es posible) y unos pocos quizá se atrevan a instalar Linux como sistema único en su equipo.  Con el título «Ubuntu en casa» intentaré explicar cada una de estas opciones en varios artículos.

Valga esta entrada como apuesta personal para conseguir más de una instalación de Linux entre profesores, alumnos y lectores en general de este blog. Así que, bien por la seguridad y fiabilidad del sistema, por diseño, por el coste cero que tiene, o por cualquier otra razón: para el curso que viene, pon un pingüino en tu aula…y en tu casa.

Nota: la mascota oficial de Linux es un pingüino, de nombre Tux.

Enlaces: Ubuntu

Imagen digital con GIMP: 4 cosas que hay que saber

Crecen y crecen las listas en Internet con propuestas sobre las competencias digitales que deberían tener los docentes. De todas ellas, una buena referencia puede ser «The Emerging List of 100 Tools for Learning 2010» del Centre for Learning & Performing Technologies, que cada año actualiza su lista con nuevas herramientas para el aprendizaje.

Curiosamente, en todas ellas es difícil encontrar el tratamiento digital de imágenes como competencia básica del profesor. No se trata de convertirse en un experto diseñador gráfico, pero sí de conocer los aspectos fundamentales de un editor de imágenes. Con la incorporación de las TIC al aula, trabajar a diario con material multimedia se convierte en algo habitual, y en algún momento podemos necesitar hacer cambios en el aspecto de una fotografía o un esquema en formato de imagen para adecuarlo a nuestros materiales de clase.
Mejorar las imágenes que acompañan a nuestras presentaciones con algún efecto decorativo, cambiar el tamaño de una imagen para unos apuntes y realizar un recorte o retoque de una fotografía de grupo para web del centro, son ejemplos de modificaciones que podemos realizar con un editor de imágenes digitales. Y para ello tan solo es necesario conocer 4 operaciones básicas.

Son muchos los programas y servicios de Internet que permiten tratar digitalmente una imagen, sin embargo, no puedo dejar de recomendar GIMP – GNU Image Manipulation Program – por varios motivos:

1. Es software libre. GIMP está englobado en el proyecto GNU y disponible bajo la Licencia pública general de GNU. Por destacar alguna de las características del software libre, pensemos que podemos instalar el programa tantas veces y en tantos ordenadores como queramos (libertad de uso y redistribución).
2. Es gratuito. GIMP se distribuye de forma gratuita. No hace falta discutir las ventajas de este punto en un centro escolar con decenas de puestos para alumnos.
3. Es multiplataforma. Está disponible para varios sistemas operativos. No importa si trabajas en Mac OS X, Linux o MS Windows. Existe una versión de este software para cada uno de ellos.
4. Es fácil de usar. Realizar las modificaciones básicas sobre una imagen es realmente sencillo. Recortar, escalar, añadir algún efecto decorativo o texto se consigue en apenas cuatro pasos desde la barra de herramientas.
5. Es una herramienta muy completa. Si tienes curiosidad por la imagen digital y sigues aprendiendo nuevas funciones con GIMP, esta puede se puede convertir en una herramienta de edición digital muy potente en un entorno que ya te resultará familiar.

Las 4 operaciones básicas sobre una imagen

Realmente son 4 las operaciones básicas sobre una imagen que necesitamos aprender:
1. Recortar. Seleccionar una parte de la imagen y eliminar el resto.
2. Escalar. Cambiar el tamaño de la imagen (guardando las proporciones).
3. Aplicar un efecto. Utilizar cualquiera de los efectos disponibles en el editor: fotografía antigua, pintura al óleo, conversión a escala de grises, etc.
4. Insertar un texto. Incorporar un texto a la imagen para que forme parte de la misma.

A continuación dejo un ejemplo en varias imágenes de la aplicación de estas 4 operaciones, indicando dónde se están las opciones en los menús de GIMP).

Esta es la imagen original (con licencia Creative Commons BY-SA 2.5) descargada de Flickr.

1. Recorte de la imagen

En primer lugar seleccionamos una parte de la imagen y la recortamos (Herramientas > Herramientas de transformación > Recortar)

2. Escalado de la imagen

Modificamos el ancho de la imagen, conservando la proporción de la imagen (Herramientas > Herramientas de transformación > Escalar).

3. Aplicar un efecto sobre la imagen

Aplicamos un filtro artístico de pintura al óleo (Filtros > Artísticos > Pintura al óleo)

4. Inserción de texto

Finalmente insertamos un texto en la parte inferior derecha (Herramientas > Texto).

Enlaces: GIMP.org | Descargar GIMP | En la wiki…